Tiempo de comunicaciones rotas

Tiempo de comunicaciones rotas

martes, 31 de mayo de 2011

MIDNIGHT IN PARIS (MEDIANOCHE EN PARÍS): LA ANSIEDAD DE LOS SUEÑOS

Detrás de las magníficas estampas de París, a las que el Sr. Allen dota de una maravillosa y tenue luz por el día, y de una más que envolvente y romántica luminosidad de noche (ambas circunstancias puestas en solfa por los propios parisinos que dicen no conocer esa bella ciudad que en la película se les muestra) está el Woody Allen de siempre, porque hasta para que no le falte de nada a este inicio de postal fotográfica, el director nortemaericano nos lo adereza con música de jazz interpretada suponemos que por él mismo y su clariente. Lo que nos lleva a concluir que en Midnight in Paris podemos ver al Allen de siempre. Un creador atrapado por sus obsesiones, que en esta ocasión van desde la lucha dual entre realidad-ficción, hasta esa imperiosa necesidad de salir indemne a la hora de realizar aquello que desea, aunque ello le lleve a andar por aguas turbulentas, pasando por esa necesidad de huida constante en la búsqueda de su felicidad. Una salida de emergencia que le lleva a situaciones en principio grotescas, pero que inciden en el psicoanálisis íntimo del director nortemaericano.




En Midnight in Paris se sirve de Gil (un estupendo Owen Wilson) como alter ego de su triste figura para errar por un maravilloso París nocturno, que ejerce el papel de encantador de serpientes, pues en su plasticidad y en la forma que Woody Allen ha decidido mostrárnoslo, está el mayor encanto de la película. París se comporta como un leitmotiv que es capaz de salvar a una historia que siempre se repite y a la que en esta ocasión el Sr. Allen ha querido dotar del poder de la ensoñación en forma de ajuste de cuentas cultural y artístico, al que envuelve dentro de un viaje al pasado. En este sentido, más allá de la magnífica y sobresaliente Match Point, Midnight in París es otra película más de su periplo europeo que se caracteriza por su desigual resultado. Una muestra de su cine en el que se lleva la peor parte la pésima Vicky, Cristina, Barcelona. Sin embargo, todas ellas tienen un elemento en común, que es el punto de encuentro entre Allen y estas ciudades, a las que muestra su agradecimiento a través de una estética y particularísima firma visual, que las transforma en un espléndio testamento fotográfico (veáse Oviedo y El Premio Príncipe de Asturias). Una pleitesía que en esta ocasión, le lleva al cineasta neoyorquino a filmar esa parte de la historia de París a la que todo norteamericano le hubiese gustado vivir, los años 20.


En esa dualidad realidad-ficción que tan abiertamente nos propone Woody Allen, en la parte real nos presenta a su novia Inez (Rachel Adams) con la que se va a casar y de la que poco a poco se va a desprender en beneficio de su propia libertad, felicidad y bohemia, que en Midnight in París, es el regreso al pasado emblemático del París años 20, que en forma de parque temático Allen nos va mostrando, con un elenco coral de actores que representan a Gertrude Stein, Ernest Hemingway, el matrimonio Fitzgerald, Dalí, Picasso, Buñuel, etc. que al principio nos puede parecer chocante, pero que poco a poco se van haciendo imprescindibles a la hora de entender los sueños de un escritor que va en busca de sí mismo. Un trayecto para el que necesita, tanto de una fuente de inspiración, como de la refutación de su obra. Un recorrido que le lleva a conocer a la enigmática Adriana (envolvente y bella Marion Cotillard), que ejerce de contrapunto a su novia Inez, y que a su vez, le llevará hasta la belle epoque, en esa capacidad de huida en busca de la felicidad. Y todo ello, envuelto en esa mágica nocturnidad parisina, a la vez romántica y serena, con sus tenues faroles, su tranquilo Sena y sus inquietos adoquines.


Midnight in Paris se comporta como un viaje a lo largo de los sueños, donde sólo se busca dar respuesta a esa ansiedad de poder llevarlos a cabo, aunque para ello, debamos vagar errantes en mitad de la noche, en la que a veces, hasta se nos puede aparecer una joven musa con la que compartir París bajo la lluvia, para algunos, la mejor forma de disfrutar de la ciudad del amor.


Crítica de Ángel Silvelo Gabriel

sábado, 28 de mayo de 2011

CONCIERTO FIN DE GIRA DE LOS PEDALES: INTENSAS LECCIONES DE RHYTHM&BLUES EN LA SALA EL SOL DE MADRID.




Si alguien no tenía claro todavía la esencia de este grupo abulense de Pedro Bernardo, ayer Los Pedales en la mítica y remozada Sala El Sol de Madrid, nos ofrecieron una sin par lección de buen rhythm&blues. Una forma de sentir la música que los hermanos Muñoz (Gustavo y Rodolfo) expresan con profundidad y claridad sobre el escenario, al que se suben acompañados de unos buenos músicos que de una forma muy efectiva se acoplan a esa forma de entender la música que sale muy de dentro, sin duda, la forma anglosajona musical más cercana a nuestro flamenco. Pero Los Pedales no se apoyaron sólo en estos sonidos, sino que alternaron su actuación con ritmos de rock’n’roll con acento sureño y en ocasiones se desplazaron hasta el pop, donde sus canciones ganan en ese matiz de cercanía hacia el gran público que les hace conectar con sus fans en las primeras notas de sus canciones, lo que no las hace desmerecer con el resto de su repertorio, sin duda, más ambicioso desde el punto de vista conceptual de la causa musical.

Abrieron el concierto con Las Noticias como un claro ejemplo del rhythm&blues marca de la casa en el que ya sobresalió el grande y potente órgano de Gabri Casanova (inconmensurable todo la noche), que se tornó en un rock’n’roll al más fiel estilo de los veteranos La Frontera con Te Gusta Gustar, y ese toque sureño que casi nos hacía ver el polvo del camino que recorrían anoche Los Pedales sobre el escenario de la Sala El Sol, y que continuó en un buen medio tiempo con el mismo acento en Días de Sol, donde las guitarras de Gustavo y Rodolfo suben y suben y que en Paseo Inventado son el comienzo de una ruta de secuencias sonoras muy cercanas al blues, que rematan en una Dirección Sur donde la intensidad de los teclados y su conjunción con las guitarras españolas acaparan todo el protagonismo, llevando a Rodolfo a tocar sentado con la guitarra en posición horizontal.

Dejarme Llevar es un tema nuevo que en cierta medida su melodía nos recuerda a una ranchera mejicana con acento pop y R&B, donde el órgano Hammond nos deja adheridos a su magnífico sonido, que en Desorden se convierte en un inicial punteo de guitarras que acaba en un dinámico y rítmico sonido de rock’n’roll con claros ecos de nuevo de La Frontera (a excepción de la voz de Javier Andreu). Lo que nos lleva a uno de sus temas más conocidos Razones Comunes, y a la primera dedicatoria de la noche, a Virginia Díaz de Radio 3. Una canción que es coreada por el público, y que también supone la versión más pop del grupo, con una melodía sencilla y directa que la hacen muy fácil de seguir, y que ayer finalizaron con un potente discurso multi instrumental por parte de todo el grupo, que continuaron en Me vendiste la Moto, donde los teclados de nuevo nos hacen levantar el ánimo y las ganas de bailar a los asistentes de este rock’n’roll que Los Pedales nos proponen con grandes argumentos instrumentales por parte de todos los músicos de la banda. Lo que nos lleva a la segunda dedicatoria de la noche, que en esta ocasión es para su manager Kike del Toro, y que sirve de presentación para otro tema nuevo, El Temporal, que nos desplaza a ritmos y sonidos típicamente sureños hasta llegar a Señorita, una canción donde nos presentan al resto de la banda, Gabri (teclados), Daniel (batería) y Alfonso (bajo). Un tema redondo que se inicia con una contundente batería a la que se unen en un mágico encuentro las guitarras y la voz, que se despliegan hacia melodías más pegadizas y cercanas al pop, pero que se comportan como un falso espejismo, pues el tema final del concierto es el instrumental Rock and Roll Instrumental, como un claro homenaje a los sonidos que más apasionan a Los Pedales.

El primer bis se convierte en un mini concierto acústico de dos canciones que comienza con Cuentacuentos, donde Gustavo y Rodolfo sólo se hacen acompañar de guitarra y armónica respectivamente, ofreciéndonos ese lado más intimista del grupo, que la en versión de la canción Buona Sera, se convierte en un original y castizo blues. Lo que nos lleva al segundo bis de la noche, ya con el resto de la banda, y que se inicia con La Máquina del Tiempo, un reencuentro con un buen inicio instrumental de guitarras que se acercan al pop, y que Gustavo convierte en un eco desgarrado en su voz, que poco a poco se retira para dar paso a las guitarras que se retan y se juntan en un herrumbroso quejido. Dominó es el final del concierto a través de un blues dinámico, apabullante, contundente y que plasma a las mil maravillas la razón de ser de Los Pedales, donde Rodolfo nos recuerda a Andrés Calamaro. Un fin de fiesta que sirvió para recordarnos que habíamos asistido a unas intensas lecciones del mejor rhythm&blues de un grupo patrio.

Crónica de Ángel Silvelo Gabriel

jueves, 26 de mayo de 2011

PRESENTACIÓN OFICIAL DE BEL AND THE BOY EN LA SALA RAMDALL DE MADRID




El próximo viernes, 27 de mayo a las 21:00h en la Sala Ramdall de Madrid (c/ Ferraz, 38) “Bel and the Boy” presentan de forma oficial su nuevo EP “Best not to Say it” que salió a la venta en formato digital el pasado 27 de abril y consiguió escalar en apenas unas horas los primeros puestos de las listas de iTunes.

Tras editar 3 discos en solitario, y una nominación al Grammy Latino en 2006 en la categoría de mejor disco de Rock vocal, Belén Arjona decide unir sus fuerzas al guitarrista británico, John Lanigan en un nuevo proyecto bajo el nombre de “Bel and the Boy” y debutan con un EP, “Best not to say it”, como adelanto del disco que saldrá a la venta después del verano.

Producido por Rubén Villanueva, este EP está compuesto por 2 temas y un remix remezclado y masterizado por “Ed is Dead” en Fashion Beat Teams Studios (Madrid).

Su música es descrita por los autores como pop trágico-romántico con toques dance e incluso a veces R&B.

Comienzan de esta manera un nuevo proyecto que tiene su punto de partida en España y que llevarán en unos meses a Inglaterra y Alemania, donde está teniendo una gran acogida.

martes, 24 de mayo de 2011

LOS ÚLTIMOS BAÑISTAS Y SU HOMÓNIMO CD: CANCIONES SUMERGIDAS EN EL POP MÁS DESCARADAMENTE INDIE

Melodías del mejor pop indie español que se comportan como los reflejos del último sol de la tarde cuando buscan un pequeño lugar en nuestra piel, para más tarde adueñarse del brillo de nuestros ojos como las gotas de agua lo hacen sobre la piel de los últimos bañistas, así se comportan las canciones de este nuevo grupo murciano. Cargados de razones musicales más que de sobra para hacerse un sitio en el panorama musical español, nos presentan su nuevo cd denominado como el grupo, Los Últimos Bañistas, donde lo primero que nos sorprende es el cuidado tono general del mismo, con unas letras y unas melodías que siempre van de la mano, y que nos descubren sonidos del pop más descaradamente indie, para recordarnos una vez más que aquí también se puede hacer buena música. Un estilo musical que a veces bascula por la sonoridad de los Vetusta Morla (sobre todo en la segunda parte del disco) y que sobre todo al principio, muestra reflejos perdidos de los Stone Roses y su mejor sonido Manchester, al que Los Últimos Bañistas tratan con sumo gusto y delicadeza, para ofrecernos un resultado más que notable.


Nadia, la canción que abre el disco (y que sirve de carta de presentación al grupo), es un buen ejemplo de todo lo dicho. Un tema en el que ya somos conscientes desde el principio de la presencia vocal de Manu Gil, que se disfraza sin miedo con los acordes de las guitarras del resto del grupo. El Gran Apagón sigue incidiendo en esa frescura conceptual, a la que Los Últimos Bañistas añaden una carga de desesperanza entre melancólica y triste en la letra. El Centro deja ya los primeros ecos de unos teclados de fondo que les permiten atreverse a jugar con las resonancias más cercanas a la música anglosajona, y que se funden con Febrero en un magnífico ejemplo de traslación sonora, que en esta ocasión, se manifiesta con un tono más aguerrido en los registros vocales de Manu y en la forma de atacar la canción por parte de Álvaro Caballero (guitarra), Nando Besada (bajo) y Alex Dumdaca (batería y percusión) que la transforman en la pequeña joya del disco, porque en ella podemos encontrar todos los elementos necesarios que debe contener toda buena canción, sin duda, un tema a tener muy en cuenta, y en cuya parte final nos somete al arrebatador juicio de los recuerdos, y que con ¿Cuál es? ¿Lo Ves? dan por finalizada esta primera parte de las dos en que podemos dividir del disco, de una forma igualmente contundente, pues el tema se comporta como una grieta insondable en las cualidades sonoras de Los Últimos Bañistas.


Esto es Evolución es la primera balada del disco, a la que el grupo somete a un ritmo suave y acogedor, que nos recuerda muy mucho a esas sensaciones placenteras que nos producen las puestas de sol en el Mar Mediterráneo, cálidas, silenciosas y mágicas, que se tranforman en una vigorosa cadencia rítmica en Ánimo Perdedor, donde Los Últimos Bañistas van tras los pasos de Vetusta Morla a la hora no sólo de ejecutar la canción, sino en su parte más conceptual, con cortes de medio tiempo a lo largo del tema que les infieren características muy similares a las del grupo de Tres Cantos, pero siempre desde el particular modo ejecutor del grupo cartagenero, que se comporta como un muy digno seguidor de la estela más supersónica del indie español con mayúsculas. Un camino que siguen en Nuevos Tiempos, pero esta vez lo hacen cargados con toques dinámicos de pasión express: "bésame en el cuello hay poco tiempo, y hay tanta gente que no nos conoce", como paradigma de los nuevos tiempos, tan arebatadores como efímeros, que nos llevan a una parte final poseía de una magistral secuencia sonora repleta de melodías igualmente arrebatadorres, que suben y bajan cual ola naútica y que nos llevan hasta La Fuerza, bajo una eclosión de guitarras muy sonido Manchester que se paran y arrancan en las tinieblas del miedo y la indecisión para poco a poco desplazarse a esa majestuosidad rítmica tan característica de Los Últimos Bañistas, que descansa con su último tema Tan Lejos hasta Volver en forma de nueva balada acústica que nos trae recuerdos de otras épocas y grupos.


Los Últimos Bañistas y su homónimo cd, son sin duda una perfecta muestra de canciones sumergidas en el pop más descaradamente indie.


Reseña de Ángel Silvelo Gabriel

DAN MATHEWS PRESENTA DO IT ALL EL 2 DE JUNIO EN LA SALA ORANGE DE MADRID

Han pasado 7 años desde que Yoghourt Daze se separaron. Desde ese momento Dan, voz y guitarra de YD, se puso a viajar y a buscar un nuevo camino personal y artístico. Do it all es el resultado de esa búsqueda y con él no sólo se presenta un disco, sino un artista. Aunque es un viejo conocido de muchos, Dan ha dado en este disco muestra de su evolución personal y musical. Lejos del grunge y del rock pero integrándolos de alguna forma, Do it all es un trabajo lleno de ilusión y experiencia, de inocencia y sobriedad; y es por estos contrastes que te llega tanto.

De entrada, la propuesta de Do it all es la evolución sonora de unas canciones que nacieron de una guitarra acústica. En él hay temas sencillamente redondos como “What do I Really Want?” y “Do it all”con letras directas pero muy cuidadas pero también hay otro lado más íntimo, más oscuro, en el que nos sumergimos en sentimientos profundos, en dolores y luchas internas como “Lopsided”, “Letting go”, “Under the Bridge” o” Cut Your Ropes” enlazando esta última con el rock mas noventero del que viene Dan. Hay incluso un aire retro en el que se busca rescatar lo que realmente hace funcionar una canción a nivel rítmico y sonoro como es la búsqueda de ese “groove” gordo y pesado, que te agarra por el estomago y que encontramos en “Giving it to you” o “We Stay for a While”.

Es una gozada escuchar el trabajo de los músicos que han rodeado a Dan en este proyecto. Todo un viaje para los sentidos, donde las guitarras eléctricas de Carlos Otero llenan todo el sonido de clase, elegancia y melodías; los bajos precisos y trabajados de Miguel Rocha dan el peso que esta producción requería y la credibilidad que aportan grandes músicos, y donde Jorge Garrido, batería formado en el jazz, aporta la versatilidad y la frescura adentrándose en todos los ritmos desde una mente abierta y una personalidad única.

Toda esta química no es fácil de combinar, pero Manuel Colmenero ha dirigido la producción buscando la autenticidad y excelencia dentro del Indie “hecho en España”. Do it all se propuso desde el principio como un disco a la antigua, sin rellenos, coherente, completo y equilibrado, siguiendo la máxima: “la canción es siempre lo primero”. Y se nota.

Si a todo esto le añadimos una voz diferente y alguien con mucho que contar, tenemos a un artista preparado para “hacerlo todo”.

sábado, 21 de mayo de 2011

RED BULL TOUR BUS EN EL FESTIVAL PRIMAVERA SOUND




Nueve bandas serán las protagonistas de la próxima parada del Red Bull Tour Bus que tendrá lugar dentro del marco en el festival Primavera Sound. Los días 26, 27 y 28 de mayo el Red Bull Tour Bus desplegará su escenario en tres espacios públicos de Barcelona para acoger las actuaciones de bandas nacionales y extranjeras, ofreciéndoselas a los viandantes en horario diurno y totalmente gratuitas.

En su primera jornada, el jueves 26 de mayo, el Red Bull Tour Bus parará en la Plaza de la Catedral (Barcelona) y sobre su escenario disfrutaremos del folk íntimo de La Familia del Árbol (13:30h), el rock instrumental de Atleta (14:30h) y el pop complejo de Evripidis and His Tragedies (15:30h).

El viernes 27 de mayo, la Plaza de la Barceloneta (Barcelona) será el espacio donde el Red Bull Tour Bus acogerá en directo el rock intenso de Eric Fuentes & El Mal (13:30h), el pop ilustrado y delicado de Fred I Son (14:h30) y el tecnopop de Javiera Mena (15:30h).

La última parada del Red Bull Tour Bus en Barcelona será el sábado 28 de mayo en la Plaza de la Universitat. Allí, escucharemos el romanticismo de Orbison Brothers (13:30h), el folk de Animic (14:30h) y el rock contemporáneo de los británicos Male Bonding (15:30h).

El Festival Primavera Sound será la segunda parada del Red Bull Tour Bus tras su presencia en el Festival SOS 4.8 los días 7 y 8 de mayo. Su escenario seguirá recibiendo las actuaciones de bandas noveles y consolidadas hasta octubre de 2011, y con ello amplía el número de paradas y de sesiones de música en directo respecto a la experiencia de 2010, cuando el Red Bull Tour Bus comenzó su ruta en España.



El Red Bull Tour Bus en 2011 cuenta con más novedades, ya que su escenario se abre para nuevas bandas de música indie, pop, rock y otros estilos, que resulten ganadoras de la convocatoria RED BULL TOUR BUS – INDOMESTICABLES.

Las bandas que quieran participar podrán inscribirse en la web http://www.redbulltourbus.es/indomesticables /redbulltourbusspain y el Twitter http://twitter.com/rbtbspain

viernes, 20 de mayo de 2011

INICIO DE GIRA DE VOLADOR EN LA SALA CHARADA DE MADRID: OPTIMISMO ONÍRICO ENCAPSULADO EN FUERTES RITMOS POP




En el actual panorama de la música española hay una buena muestra de grupos que intentan jugar a los medios tiempos con sus canciones. El grupo maño Volador es uno de ellos. Lo hacen con descarados ritmos pop, a los que en directo liberan de la fina pátina que los recubre en el disco, para presentárnoslos de una forma más directa, y ese sin duda su primer gran acierto en este inicio de gira, donde el ímpetu de sus ganas por hacerse un hueco en el mundo de la música les lleva a atacar los temas con mucha energía (a veces nos recuerdan a Manolo Tena) lo que los convierte en más reales y también más cercanos, elevando la nota media del disco El Largo Viaje. Además, y por tratarse de un rara avis dentro de la puesta en escena de los grupos españoles, Volador acertó equipando al escenario con cuatro pequeñas pantallas de ordenador, donde una bellas imágenes adornaban su música, en un ejemplo que con poco se puede hacer mucho, pues hoy en día la música va muy unida a las imágenes, y en ese sentido, Volador sacan una buena nota.

El concierto comenzó con el tema El Día de la Suerte Mundial, una canción repleta de descarados ritmos pop, donde la similitud en la letra en ocasiones nos recordó a los santaderinos El Norte, que en los años noventa tuvieron su particular pelotazo con el tema Un Diamante es para Siempre, y en el que Antílope ya nos dio una buena muestra de su particular timbre de voz (muy alto durante toda la noche), al que adorna con unos movimientos de manos sobre el micrófono muy aflamencados, como la portada del disco. Ese en esa búsqueda del duende musical proyectado sobre unas letras más que interesantes es donde Volador gana enteros, pues el mayor pero que se le puede poner a su actuación de ayer, es una ejecución de los temas demasiado compacta, lo que iguala el resultado final de todas las canciones, sin apenas darse un respiro en esos medios tiempos para baladas o canciones que rompan el elevado tono con el que el grupo se presentó ayer en Madrid.

Princesa y Espina, Abre las Puertas y EL Largo Viaje, fueron una muestra de continuismo en el quehacer de Volador, donde Anazul ya nos dejó sobradas muestras de su buen hacer (grandes teclados durante toda la noche, sin duda la gran revelación del concierto), que nos llevaron hasta La Duda, donde el grupo juega descaradamente a llevarnos hacia territorios más cercanos al alma: "las ilusiones no se asutarán... no sé dónde ir... en la duda siempre estaré", y que sirvió de aperitivo para El Riesgo como muestra de un idealismo cercano al nihilismo, donde Antílope nos vuelve a hacer una portentosa demostración de su poderío vocal, que compartió en De Estrellas y Rosas con Clara Téllez (en lo que se convirtió en la sorpresa de la noche); una canción muy en la líinea musical del Amistades Peligrosas, donde Clara y Antílope hacían las veces de Cristina del Valle y Alberto Comesaña, arropados de nuevo por unos magníficos teclados, que sin apabullar rendían a gran altura.

Lejos de la Tristeza significó el regreso al ritmo pegadizo de Volador, donde el órgano Hammond de Anazul se convierte en el leitmotiv que nos acerca a ritmos más alegres y optimistas, salpicados de unas gotas de decepción muy en la línea de las composiciones del grupo zaragozano, a las que la prensa especializada ha dado en bautizar como de pop-rock onírico. Un viaje de sueños que con Una Maleta se convierte en un pulso más intenso, lo que los hace más auténticos a la hora de buscar su propio sonido. El Año del Dragón se inicia con la dedicatoria a Marisa Fatás y Pablo Camuñas de Promociones Sin Fronteras, como signo de agradecimiento del grupo hacia aquellas personas que más los miman y apoyan en su viaje musical, que vuelve a llenar el escenario de un ritmo muy intenso: "aquellos años se nos van... y yo he dejado un hueco... para que entren de nuevo... a este cuerpo"; y que en El Último Dragón, se convierte en el mejor tema de la noche, pues en él, fluye la magia como en un gran abrazo cósmico, que junto a la melodía puramente pop, se funde en instantes de fugaces encuentros y despedidas.

En el bis eligieron Vienen y Van y La Flor del Mal, dos temas a los que dotaron de una especial fuerza, cercana al rock, y en la que Draco nos recordó a Mano Lenta en su forma de tocar la guitarra. Vienen y Van acabó con un potente final instrumental, lo que fue una muestra de cómo se puede atacar un tema de una forma diferente para darle su propio protagonismo, que se volvió en arrolador en La Flor del Mal.

Crónica de Ángel Silvelo Gabriel

miércoles, 18 de mayo de 2011

PHILIP GLASS, GIRA ESPAÑA 2011 EN LA QUE SE INCLUYEN DOS ESTRENOS EUROPEOS

Philip Glass lleva tiempo colaborando con un joven y excelente violinista que se llama Tim Fain con el cual realizará la gira en Europa en mayo de 2011. Aparte de ser solista de diversas orquestas, también ha sido solista del Ensemble de Philip Glass y es primer violín del Cuarteto de cuerda Rossetti.

El programa de la gira, por tanto, se ha articulado en torno a la colaboración de Philip Glass con Tim Fain e incluye como punto fuerte el estreno europeo de una pieza compuesta en exclusiva por Philip Glass para Tim Fain "Partita para violín en siete movimientos".

El programa se ha completado con piezas a solo de piano del repertorio más conocido de Philip Glass como son sus "Etudes" y "Metamorphosis".

También incluye dos obras a dúo. Por una parte, extractos de "The Screens", la obra teatral de Jean Genet, para la cual Philip Glass compuso la música en 1989 en una producción estrenada ese año bajo la dirección teatral de JoAnne Akalaitis; y por otra parte, la obra "Pendulum", obra compuesta por Glass para el 90 aniversario de La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) que es estrenó en septiembre de 2010.

Philip Glass es una de las figuras más influyentes en la música del siglo XX y, probablemente, uno de los compositores minimalistas que mayor éxito ha tenido. Un músico clásico que sufrió una transformación en sus ideas cuando transcribió la obra de Ravi Shankar, y abrazó el ritmo y la repetición por encima de las reglas clásicas. Se le conoció con éxito en los 70 y 80, trabajando en enormes salas de conciertos, teatros, ópera, en cine e, incluso, en grabaciones de pop.

La música de Glass se ha ido volviendo más rica a lo largo de los años, pero ha mantenido una cierta accesibilidad en un nivel básico emocional. Sus aportaciones musicales han tenido gran influencia en la música pop y electrónica que oímos actualmente (David Bowie, Aphex Twin), así como en las corrientes más alternativas que los artistas post-Glass han ido explorando.

Tal vez su obra más conocida sea Einstein on the beach (1976), una ópera ya considerada entre lo mejor del siglo para la escena y Low Symphony basada en el álbum Low, de David Bowie.

Pero es posible que la fama a nivel mundial, y cierto status de genio, le llegara a través de la película experimental Koyaanisqatsi, dirigida por Godfrey Reggio y producida por Francis Ford Coppola.

FECHAS GIRA MAYO 2011 – PHILIP GLASS

Sábado, 21– Ferrol – Teatro Jofre
www.ferrol.es/jofre/

Viernes 27 – Vitoria – Teatro Principal
www.vitoria-gasteiz.org/teatros

Sábado 28 – Valladolid – Centro Cultural Miguel Delibes
www.auditoriodevalladolid.es

Domingo 29 – Alcobendas (Madrid) – Teatro Auditorio Ciudad de Alcobendas

(Festival de Otoño en Primavera de la Comunidad de Madrid)
www.teatroalcobendas.org

lunes, 16 de mayo de 2011

22 y 23 DE JULIO, FESTIVAL INTERNACIONAL CULTURA QUENTE 2011.‏

Los próximos 22 y 23 de julio, se celebrará en la localidad pontevedresa de Caldas de Reis, el Festival Internacional "Cultura Quente" 2011, con el siguiente avance de programación:
Klaxons / Jim Jones Revue / Ok Go! / The Undertones



David Fonseca / Standstill / Delorean / Fm Belfast



Deer Tick / Dawes / El Columpio Asesino...

miércoles, 11 de mayo de 2011

VETUSTA MORLA, MAPAS: COLECCIONISTAS DE SUEÑOS.

En los tiempos que corren, la sociedad española está ávida de impulsos que la saquen de ese agujero negro en el que se haya metida, y Vetusta Morla parece haberse dado cuenta de ello, no sólo por su fresca capacidad de liderazgo en el mundo de la música, sino porque se comportan como auténticos coleccionistas de sueños, capaces de transgredir la rutina diaria a través de ese río sonoro y sensitivo que es Mapas, y alojarnos en ese otro lugar donde los sueños se hacen realidad. El primer acierto de este disco ya estuvo en su magnífica hoja promocional, donde Vetusta Morla nos presenta Mapas de una forma muy literaria, meciendo nuestros miedos y acunando nuestros sueños. Todo ello, en una declaración que tiene mucho de existencial y con un mágico matiz literario que traspasa esa hoja promocional para meterse de lleno en las letras de sus canciones, que gracias al medio tiempo elegido en la mayoría de ellas (imaginamos que cargadas de más fuerza en los directos) nos permiten apreciar un buen número de imágenes hechas con palabras, lo que nos vuelven a reconfortar con el concepto global de música y artista, pues así se comporta Vetusta Morla.

Mapas es la certeza del camino que ya encontraron con su anterior trabajo Un lugar en el Mundo, y más allá de comparaciones inútiles que nos llevarían a establecer una larga tabla de afinidades entre grupos indies españoles y grandes bandas extranjeras (todos beben de las mismas fuentes y tienen las mismas referencias), este disco es una clara demostración de madurez compositiva, que ya en su primer tema, Los Días Raros, se comporta como un todo armónico, donde la profundidad de música y letra, te pone los pelos de punto a poco que uno se deje llevar por la energía magnética de la voz de Pucho: “nos destaparemos en la intimidad con la punta del zapato…, quien iba a decir que sin carbón no hay Reyes Magos”. Una ensoñación que sobrevuela los mismos territorios en Lo que te hace Grande, con una base musical más intensa donde piden paso las guitarras y esos teclados que se trasladan como una cortina sonora de fondo a lo largo de toda la canción, y que En el Río dejan claro su gusto por The Doors, convirtiéndose en una primera aproximación a ese medio tiempo que tan bien ejecuta el grupo madrileño y donde la voz de Pucho se va imponiendo aún a riesgo de sus archicomentados falsetes, dándole un matiz alternativo a la perfecta conjunción sonora del resto de componentes, que convierten la canción en una perfecta armonía de ritmos. Baldosas Amarillas es el camino final de este Mapas si nos atenemos a la nota promocional anteriormente comentada. Un destino, que a nivel musical, mantiene ese concepto nada arbitrario de la perfecta conjunción de música y letra, dando como resultado uno de los buenos momentos que contiene este álbum y que nos prepara para la gran canción de este Mapas, Boca en la Tierra, como paradigma de aquello a lo que queremos llegar cuando escuchamos música. Aquí Vestusta Morla mide a la perfección la intensidad de su sonido con una letra sencillamente genial y repleta de brillantes imágenes: “nos alzaron en brazos…, descubrimos planetas…, nos creímos tan fuertes como héroes de guerra” y que puestos a sacar similitudes que vayan más allá de la consabida de Radiohead, contiene unas magistrales resonancias oscuras de las mejores guitarras de The Cure o U2 por poner sólo dos ejemplos. Boca en la Tierra te envuelve y te puede “en mitad del relámpago” hasta dejarte envuelto en una tormenta de la que nunca te gustaría salir, lo que la convierte sin duda en el estandarte de este Mapas.

El Hombre en el Saco contiene un sonido tribal que desprenden la batería y unos palos que la acompañan, y que sirven de base a las armónicas guitarras y unos portentosos teclados de fondo que nos recuerdan que siempre están ahí, y que es un perfecto enlace hacia Maldita Dulzura, un tema mucho más étnico en su sonido, y donde una mandolina le proporciona un matiz sonoro con un toque que a veces nos recuerda a la música medieval, que recupera el auténtico sello Vetusta Morla en Cenas Ajenas con ese estilismo a la vez desaliñado y formal que tan bien conjugan los madrileños, donde todo parece que encaja de una forma natural y que retoma la rotundidad en Mapas, con señas de identidad muy nítidas de lo que es su último álbum. En este tema, Vetusta Morla vuelve a unir la letra que globaliza todo el disco y ese sonido, que como un tobogán, sube, baja y hasta se detiene para dar un respiro a nuestros sentidos, que no tienen descanso con Canción de Vuelta, pues se comporta como un regreso a las notas con las que se abre el disco, donde las teclas del piano que lo abren, vuelven a dejar huérfanos a nuestros sentimientos. Un tema en el que la aparente sencillez, se torna en majestuosa, envolvente y arrolladora (una de las mejores manifestaciones del medio tiempo de Vetusta), que en Escudo Humano vuelve a parapetarse en los lindes del desgarro existencial, doblemente arropado por las letras estremecedoras de Pucho y esa cadencia sonora que nos recoge para mecernos y que no tengamos miedo. Este pasaporte sonoro exento de caducidad se acaba con Mi Suerte, una suerte de notas musicales que vuelven a decantarse por lo envolvente y esa tenue oscuridad que nos deja acercarnos a la música de este grupo, que se comportan como coleccionistas de sueños.


Reseña de Ángel Silveo Gabriel

martes, 10 de mayo de 2011

MARYLAND, GET COLD FEET: EQUILIBRIO, INTENSIDAD Y BRILLANTEZ DIFUMINADAS EN UN ESPLENDOROSO POWER POP.



Maryland es el nombre de un Estado del noreste de los EE.UU., y de ahí también proviene el sonido y el nombre de este grupo gallego, que mezcla con gran acierto el power pop más contundente con la oscuridad más eléctrica del shoegaze, transformando el miedo de ese echarse atrás que recoge el título de su último trabajo (Get Cold Feet) en una portentosa maniobra que vence sus miedos y se abalanza con seguridad sobre el territorio musical que ellos mismos se han creado, volatilizando el frío y la indecisión con grandes guitarras afiladas que cortan todo aquello que se le pone a su alcance a la hora de llegar al edén de la excelencia sonora, esa que tan bien prodiga Maryland en algunas canciones de su segundo trabajo Get Cold Feet.

Red Boots es el tema que abre el álbum, y lo hace a modo de precalentamiento (no global sino musical) con un sonido de órgano clerical que se transforma en puro dinamismo cuando entran en acción las dinámicas y resplandecientes guitarras de Maryland, que nos sirven de presentación para What to Do, donde al inicio del tema caen atrapados en el encanto del sonido de Snow Patrol (sobre todo en la voz de Gary Lightbody) y que acaba transformándose en un juego de guitarras al más puro estilo shoegaze. Un sonido que se mantiene en So Happy, So Young para convertirse en la primera gran canción del álbum, que expresa la línea general compacta y enérgica de este Get Cold Feet, donde se intercalan voz, guitarra, batería y teclados con gran acierto, dando como resultado final un sonido intenso, que en Atom Bomb se vuelve menos brillante.

Con It Works! podríamos decir que Maryland navega por aguas más tranquilas, donde el eco de los Snow Patrol, y esa perfecta capacidad para captar los elementos esenciales de los medios tiempos alcanzan cotas muy convincentes, y que los grupos no acostumbran a manejar con facilidad, pero que en esta canción, Maryland realizan una magnífica demostración de lo que son y cómo deben interpretarse este tipo de canciones (esas que pegan tan bien en las series americanas que de vez en cuando se ponen de moda por sus bandas musicales). 25 Springs es otra magnífica manifestación de lo dicho con anterioridad, y que nos sirve para refugiarnos en territorios más íntimos, que no solitarios.

Lux es quizá el tema más comercial del disco, y que además, nos vuelve a situar en la senda más aguerrida del sonido power pop que Maryland interpreta tan bien, cargado de una combinación de sensaciones placenteras y buena música, que se convierte en una armonía de luces y sombras en la desgarradora For Me Today. Una línea argumental que mantienen en Fury Road y en Every Moment como preludio del cierre en clave de balada, con el tema Little Miss Sushine. Una canción que se muestra desnuda en cuanto a la brillantez de las guitarras de los temas anteriores, pero con una fuerza pegada a su sencillez que te pone los pelos de punta, convirtiéndose en la gran sorpresa del disco.

Maryland y su último álbum Get Cold Feet no nos dejan fríos, porque las once canciones que componen este disco, son una gran manifestación de equilibrio, intensidad y brillantez, difuminadas en un esplendoroso power pop.


Reseña de Ángel Silvelo Gabriel

THE GIRLFRIEND EXPERIENCE: UN MAL EJEMPLO DE CINE EXPERIMENTAL

Soderbergh citó a las películas El Desierto Rojo de Antonioni y Gritos y Susurros de Bergman como influencias a la hora de afrontar esta fallida película pretenciosamente experimental, y no entendemos por qué, pues sólo resulta vacua, vacía y sin sentido. The Girlfriend Experience te deja frío del principio al final, sin darte la posibilidad de entrar en la historia que relata, que como siempre, se publicita mal, lo que te hace salir más decepcionado y engañado de su proyección. Ese distanciamiento seudo intelectual de las pasiones humanas, que Sorderbergh intenta plantearnos a través de las relaciones de una chica de compañía de lujo (¡qué eufemismo!), es tan erróneo como la posición de su protagonista, Chelsea, cuando intenta dar un nuevo impulso a su negocio en plena crisis económica. Una sobada referencia, que en esta caso, Sorderbegh nos plantea a través de los hombres de negocio con los que Chelsea casi nunca se acuesta y que tan sólo buscan en ella a una amiga o a una confidente de todos aquellos miedos que no pueden, o no son capaces, de expresar en otros ámbitos de sus vidas. Pero por encima de todas esta obviedades, lo que ocurre, es que todo está filmando con tal distanciamiento y con una desfragmentación tan poco acertada, que la película pierde cualquier atisbo de interés, y donde la calidad de los diálogos y su planteamiento dramático es nefasto, por lo que habría que hacérselo notar a su autor (claro ejemplo es el final pretendidamente abierto, pero que sólo resulta incoherente), pero que sin duda, está en el tono bajo del resto de la película.

The Girlfriend Experience nos cuenta las relaciones que Chelsea, una prostituta de lujo, mantiene con sus clientes. Señores de cierta edad y con mucho dinero que no siempre buscan sexo (no hay escenas de cama en toda la película y la guapa protagonista apenas exhibe su cuerpo), sino más bien alguien que les escuche, y sobre todo, que les comprenda. Este círculo, se cierra con la relación estable que Chelsea mantiene con Chris, su novio y entrenador personal de un gimnasio. Un planteamiento que parece querer darnos una visión diferente del mundo de la prostitución de lujo y de las bajas pasiones de la gente con mucho dinero, pero que se aqueda en un mero juego de intenciones vacío, acabando como un mayúsculo mal ejemplo de cine experimental, donde ni siquiera se salva el aparente esfuerzo de Sasha Grey (Chelsea) por sacar adelante a su personaje.

Un pésimo montaje (con un final sin sentido), una dramatización de los diálogos infame, una frialdad extrema en los actores… ¿alguien da más?




Crítica de Ángel Silvelo Gabriel

lunes, 9 de mayo de 2011

RED BOOTS, NUEVO VIDEOCLIP DE MARYLAND

EL TRENCILLA

Mi perro me lleva a la carrera. Está especialmente contumaz y tira de mí hasta que llegamos a la estación de Delicias. Me obliga a entrar en el vestíbulo. Se para y observa. Si la policía lo viera, no dudaría en incluirlo en su nómina. No sé por qué me ha traído hasta aquí, pero mi olfato de leguleyo me dice que algo va a ocurrir y empiezo a establecer la estrategia de nuestra defensa. De pronto, comienza a andar detrás de un señor con chaqueta azul, al que identifico sin dificultad. Le sigue, pero no le ladra. Espera a que abandone el vestíbulo, sabedor de nuestro exiguo éxito si el altercado se produce en un espacio público. Su arbitraje fue nefasto y él no se lo perdona. No me cuesta identificarme con su nuevo forofismo, y por eso, cuando se abalanza sobre él pidiéndole explicaciones, sólo pienso en la cara del juez cuando sepa la verdadera razón de la querella. En el fondo me siento aliviado, porque sólo le enseñé a leer la página de deportes de el Heraldo de Aragón.


Microrrelato de Ángel Silvelo Gabriel

domingo, 8 de mayo de 2011

CONCIERTO DE THE GIFT EN EL HEINEKEN MUSIC SELECTOR DE MADRID: JUGANDO A SER GRANDES

Todo en The Gift es un juego. Un juego maravilloso de palabras, música, imágenes y sentimientos que te envuelven desde la primera nota. Este Explode, más allá de ser un fantástico regalo (the gift), es una sinfonía de sensaciones, que al igual que las olas del mar, te mecen los sueños de los que nunca te gustaría despertar. Ayer The Gift en el Teatro Price, y dentro de los conciertos del Heineken Music Selector, jugaron a ser grandes, muy grandes cabría matizar, porque el impactante final sentados en el patio de butacas rodeados del público y un micrófono intentando recoger esa maravillosa instantánea, nos da muestra de la cercanía de este grupo con sus seguidores, y de las ganas de agradar, que como el nombre de su último trabajo, son una explosión de luz, color, buena música y mejores sentimientos. Todavía no sabemos lo que nos deparará nuestra trayectoria vital, pero ayer fuimos testigos de una de las mejores manifestaciones musicales de todos los tiempos, lo que nos lleva a decir sin ningún sonrojo que fue uno de los mejores conciertos de nuestra vida, y para recordar otro igual, deberíamos retrotraernos a ese otro mítico concierto de U2 en el Santiago Bernabeú en el año 1987.

La historia de este apoteósico concierto comenzó con Primavera, interpretada por Sónia Tavares en un hipnótico portugués apoyado por los suaves teclados y unas potentes bases que acabó con el grito de Sonia: ¡Madrid!, que le vino como anillo al dedo para explotar con el primer hit de la noche, que no es otro que RGB, que por lo visto en la atuación de ayer, es el leitmotiv de Explode, y donde Sónia Tavares, convertida en una gran maestra de ceremonias durante toda la noche, solicitó la colaboración del público en los continuos sube y bajas que a la mitad de la canción se convierten en la primera manifestación del tono burlesque de cabaret por parte de Sónia (muy en la línea de la gran Marlene Dietrich). En ese ritmo endiablado de medio tiempo en el que The Gift se desenvuelve tan bien (donde sólo aparentemente parecen haber dejado a un lado ese epicismo sonoro que los caracterizaba), y que adornan de una intensidad y una fuerza muy de nuestros tiempos, atacaron My Sun (en esta canción están muy cercanos a los multitudinarios Arcade Fire), con un ritmo muy alto y que para nosotros sí se convirtió en una sinfonía épica de sonidos encontrados, con un predominio de las guitarras que nos invitaban a volar y a soñar junto a la portentosa voz de Sónia Tavares, que en Made For You nos dejó extasiados con el solo de voz con el que inició la canción, mientras en las pantalllas que se erigían al fondo del escenario se proyectaba la palabra Trust entre una gama de arcoiris de colores, y que retrata muy bien esa idea del sostenimiento global de The Gift, que a ritmo de palmas casi flamencas hacen de este tema una fiesta colectiva.

A la pregunta, que una pletórica y sonriente Sónia lanza al aire del Teatro Price, de: si os ha gustado el disco, se inicia 11:33 a ritmo de rap, lo que hace que sus fans disfruten al máximo con los expresivos movimientos de Sónia sobre el escenario. Con Music, el escenario se carga de una fuerza arrolladora (Sónia lanza besos al público) y donde su voz nos vuelve a recordar por momentos a la de un cabaret, subiendo hasta un nivel muy alto, tan alto, que nos redime a todos los presentes que ahora sí, caemos rendidos ante The Gift y esa fiesta colectiva llamada Explode, que se desborda en una riada de sentimientos incontrolados y que se unen en un final acapela. En Mermaid (cómo nos recuerda esta canción a lo mejor de Prefab Sprout) nos presenta a Paulo Praça (uno de los músicos invitados) a la vez que una sirena se hace dueña de la pantalla como símbolo de una gran perfomance de sonidos electrónicos e imágenes, que reproducen un sonido muy fiel al del disco a la vez que recrean los ecos de las sirenas que llenan el Teatro Price. Con Suit Full of Colours el ritmo se toma un respiro, y el escenario se llena de ecos de Leonard Cohen y de triángulos de colores que desembocan en una perfecta ópera sonora que nos invita a romper todas nuestras barreras y a explotar junto a unos teclados (grande Nuno Gonçalves) que nos vuelven a acunar nuestros sueños junto a la voz de la prodigiosa Sónia.

Driving es otra canción antigua (así la presenta Sónia) que vuelve hacer bailar a todo el mundo. Una canción que conjuga una explosión de ritmo y alegría que Sónia vuelve a dirigir perfectamente, y que el resto del grupo transforma en un delirio electrónico con los potentes teclados, y que acaba con el dúo de Sónia y Nuno y los coros de todo el público, lo que nos lleva a la mítica Race is Long (nos presentan a otro de los músicos invitados, Leo) con una larga carretera de fondo en las imágenes y una nueva explosión de furia, intensidad y ritmo frenético en el escenario, que nutre las ilusiones de los espectadores y que vuelve a desbordar este maravilloso juego de las ilusiones al que The Gift nos invitó a jugar ayer con este himno postmoderno lleno de una emotiva carga de positividad. 645 fue otro de los temas de trabajos anteriores (nos presentaron a Mário, el batería). Un tema que comienza con un tono burlesque en la voz de Sónia, a la que acompañan unas guitarras que resaltan de manera especial, y que juegan al juego de la buena música, y que bajo el coro colectivo de oh, oh, oh, se tiñe de cabaret, pero que se transforma con el solo de teclados que se marca Nuno y que llevan a la canción a un ritmo desbordante de sonidos y fantasía que Sónia se encarga de escenificar cogiendo el mando de un grupo que sin duda juega a ser grande. Always Better If You Wait For The Sunrise fue el final del bloque principal del concierto. En esta ocasión, el escenario se llena del lado más melancólico de The Gift (al estilo The Cure, como dijo Sónia) y le acompaña un territorio lunar teñido de rojo que con pecas blancas adorna este lado más oscuro de la banda portuguesa y que Sónia (soberbia toda la noche) interpreta como si estuviera enmedio de una hecatombe nuclear, donde todo se tiñe de grises tirando a negro. Una batalla en la que ella sale de nuevo victoriosa, con una maravilloso recital de voz (qué gran cantante) y que parece que acaba con stop, stop, stop,... pero que se vuelve a iniciar en un increíble arranque más maravilloso que el anterior si cabe, y que la gran Sónia Tavares convierte en una ópera pop, intensa, maravillosa, sublime, para recordar...

El primer bis se inició con Let it Be by Me, y lo hizo como un arcoirirs de sonidos que van desembocando a un lirismo acústico vigoroso. A continuación Sónia nos presenta The Singles el tema más largo de su carrera,) donde como ella nos dijo, es un tema que trata de un compositor que nos capaz de componer singles y necesita de doce minutos para hacerlo. Este tema se divide en cuatro partes, comenzando por el lado más The Gift para derivar en una ópera rock de los sententa en su segunda parte (versión The Gift) y que en la tercera se comporta como una disgresión cacofónica de voz y guitarras para volver a ese tono burlesque que tan bien interpreta Sónia y que sube hasta volver a fundirse con el ritmo inicial, que ayer acabó con Nuno sobre el escenario, en otra demostración de lo que es Explode.

El segundo bis comenzó con una canción que no está en nigún disco, In Repeat. Un tema largo que se inicia con una buena carga de sonidos pregrabados y la voz distorsionada de Nuno, y que se comporta como un tema tecnopop muy intenso en el que Sónia vuelve a entregarse y disfrutar, y en el que no falta una demostración de malabarismo sobre los teclados de Nuno, lo que le prolonga canción en una infinita ópera sonora y vocal con la diosa Sónia Tavares al frente. Semejante estado de éxtasis colectivo nos lleva de nuevo a RGB, que en esta ocasión interpretan de un modo diferente y que deja al público con ganas de más, pidiendo otra, otra, otra sin parar, lo que lleva a Sónia, después de hacer el protocolario saludo colectivo del grupo, a la gran sorpresa de la noche, pidiendo un hueco en el patio de butacas para cantar entre el público una maravillosa Aquatica (otra vez nos llegan ecos de Prefab Sprout y ese genio de la música llamado Paddy McAloon) para el que Nuno pide silencio, pues sólo pende un micrófono por encima de ellos en este maravilloso final unplugged. Entre sonrisas de complicidad y una más que impactante interpretación de Aquatica rodeada de flashes, móviles y caras de incredulidad, acabó ayer esta maravillosa fiesta colectiva que The Gift ha llamado Explode. Sónia Tavares, Nuno Gonçalves, John Gonçalvez y Miguel Ribeiro, gracias.

Crónica de Ángel Silvelo Gabriel

sábado, 7 de mayo de 2011

CONCIERTO DE ELADIO Y SUS SERES QUERIDOS EN MADRID: LA GRAN SORPRESA DE LA TEMPORADA






En el panorama actual de la mal llamada música independiente (todo es música y sólo se puede diferenciar entre buena y mala música) es muy difícil encontrar grupos que conjugen a la perfección letra y música en sus canciones, pero Eladio y sus Seres Queridos lo hacen a la perfección, hasta tal punto es esto cierto, que en el concierto que ayer ofrecieron en la Sala Charada de Madrid nos quedó muy claro que su directo está infinitamente por encima de la cuidada producción de su disco, lo que les convierte sin ninguna duda en la gran sorpresa de la temporada. Ayer nos dejaron claro que su música está aquí para quedarse, y no sólo eso, sino que este vigués y su grupo, merecen ser escuchados de principio a fin, pues poseen un buen número de grandes canciones (hoy actúan en Málaga junto a Vetusta Morla con el cartel de no hay billetes colgado de las taquillas del Auditorio Municipal, y desde aquí aconsejamos que no se los pierdan, pues son todo un espectáculo. Sí, un espectáculo musical).

La importancia de las letras en el mundo musical de Eladio, ya se dejó entrever en la canción que abrió su actuación, Un Millón de Millones, donde la voz un poco alta del propio Eladio (¿los nervios?) nos recordó por momentos a la de Germán Coppini (el cantante de la mítica banda viguesa Golpes Bajos). Un frío inicio si se quiere (sobre todo comparado con lo que nos quedaba por ver y oir) que subsanaron con los ecos galaicos de los tambores de Están Ustedes Unidos (tema que da título al disco) y que derivaron en un final repleto de un eco de sonidos. Con Sueño de Dios empezaron a calentar motores (cuánta música sale de esa guitarra española que se enfundó Eladio durante todo el concierto) y con un potente inicio, donde la preponderancia de los teclados nos apabulló, el tema fue avanzando hacia una melodía hipnótica (que como la propia letra de la canción no nos dio miedo), convirtiendo a Eladio y Sus Seres Queridos en auténticos dueños del escenario. Las aguas volvieron a tranquilizarse con la primera gran balada de la noche, que no es otra que Miss Europa, una canción con una letra magnífica, donde se retrata a la perfección ese reflejo vacío de la moda y el mundo que la rodea, convirtiéndose en un ejemplo de la época donde vivimos, y en una magnífica foto fija del instante, y de lo efímero y fugaz de nuestra existencia, y a la que ayer Eladio y su banda, dotaron de unos punteos de guitarras que se adueñaron de su espléndida melodía, que la convierten en una canción triste y melancólica pero que gana muchos entreros en cuanto a su intensidad en la versión en directo, con armonías muy equilibradas que se fusionan a la perfección sobre el escenario.


Espanha a las 8 inica un bloque profundamente intenso, donde el grupo se calienta de verdad, y ejecutan el tema como un cohete sonoro que arremete con fuerza en nuestros sentidos más sensibles a la buena música, y que a mitad de canción, se refuerza con un magnífico solo de guitarra que se apoya en el resto de la banda, consiguiendo un efecto sonoro de las ondas radiofónicas que poco a poco van dando paso a un multi instrumentismo de gran excelencia. Lo que nos lleva a uno de los grandes momentos de la noche cuando la banda ataca Viviendo con Miedo, con un inicio contenido para una gran canción, donde la letra de la misma, es tan importante o más que la música que la adorna: "viviendo con miedo se quiere a las máquinas..., se entierran los sueños". Una magnífica canción sobre los miedos absurdos que nos impiden vivir, y que como queda dicho, contiene grandes frases que se funden con un gran atrezzo sonoro y rítmico que nos deja muy claro el acierto compositivo de Eladio. Lo que les lleva a continuar con otro de los momentos más poéticos y literarios de la noche (todo aquel que viva en una ciudad donde llueve mucho y nunca nieva se hará una perfecta idea de lo que digo) en el que Eladio se explaya en una larga explicación del sentido que tiene la nieve en su ciudad natal, Vigo. Un hecho que lleva aparejado la espera de un deseo que parece que nunca se va cumplir y que él intenta explicar a sus dos hijas pequeñas con esta canción, y que a nosotros nos recuerda al personaje de García Márquez, que cada día va en busca de una carta a la oficina de correos en su novela El Coronel no tiene quien le escriba. Pero en este caso, más allá de la explicación de Eladio, que acaba en un gran aplauso para sus Seres Queridos, El Tiempo Futuro es una gran canción pop, repleta de reflejos y guiños de intemporalidad a esa maravillosa locura que son los sueños, y que poco a poco gana enteros musicales plagados de una emocionante intensidad que acaba en un pasmo instrumental, en seco.


Si dividiéramos el concierto en bloques, con su single La Cruz, podríamos decir que comienza uno de ellos, bajo el denominador común de la contundencia, que en esta canción se inicia con un potente bajo que se superpone a una coordinada banda, donde cada músico tiene su propio espacio, pero donde todos están al servicio de la voz y las letras de este Gran Eladio, cercano y anti star (ayer estaba contento y se le notaba, y como nos contaba al final del concierto estuvo muy a gusto en el micro concierto que dieron unas horas antes en la FNAC), lo que le hace ganar muchos enteros sobre el escenario. Medidas Deseperadas, casi se funde con el tema anterior y nace con sabor a blues, desembocando en una potente canción pop en la línea de algunas de las canciones de Los Secretos y ese ritmo sureño que es puro sentimiento (grandes teclados) que parece que se detiene, pero sólo para arrancar hacia un fuerte final, que deja paso a Non Quero Perderte, la única canción de la noche cantada en gallego, y que contiene un claro tono folkie respaldado por el punteo claro de la guitarra eléctrica que poco a poco se va cargando de una potentísima resonancia sonora que cubre todas las grietas de nuestros oídos. Otro de los momentazos de la noche llegó cuando Eladio y sus Seres Queridos interpretaron Con el Corazón en la Mano en una perfecta línea ascendente, donde la banda nos demuestra sus excelsas habilidades musicales. Un gran discurso musical pletórico de fuerza y energía acústica y de la otra, con una gran riqueza de sonidos que se transforma en una versión en inglés muy cercana al rock más impetuoso e impactante que sube y baja y que tiene claras evocaciones de los mejores U2 de los años ochenta. Eso no es así, rompe de alguna manera el discurso musical con una melancólica melodía de guitarras que se transforman de nuevo en unos acordes pop que intentan acercarnos a todos los presentes por encima de nuestras diferencias vitales, y que le sirve al grupo para despedirse.


El bis comienza con la segunda gran balada de la noche, que en forma de nana Eladio dedica a todas las madres del mundo, inicio y final de todas nuestras vidas, como de una forma tan original como espontánea nos explicó el propio Eladio antes de empezar a tocarla él sólo con su guitarra y unos sonidos pregrabados de fondo, hasta que se le unieron los teclados. Las Madres están Cansadas es una magnífica nana, mágica, angelical y con una gran fuerza interior que descansa sobre una gran letra. Este momento mágico de la noche dio paso a Toneladas de la Nada, el gran hit del grupo, que en el disco entra a la primera audición, y que en directo, es sin duda el tema que más pierde con respecto al resto, y donde Eladio imprime a la versión en directo de una interpretación distinta al disco, mucho más aguerrida y corta que consigue llenar el escenario de grandes toneladas de música pop, que acaban con otra de las grandes sorpresas de la noche, Himalaia, un clásico del grupo que emana potentes afluentes sobre el escenario repletos de la mejor música pop del grupo, que nos intenta buscar nuestro lado más despistado del corazón, y donde sin proponérnoslo escalamos junto a Eladio a su Himalaia musical. Un lugar verde, cercano, intenso, sincero, plácido y bajo un cielo abierto, que nos vuelve a trasladar en ocasiones al sonido de Los Secretos. Una canción que acaba transformándose en una versión del tema Forever Young (a la que el público recibe con aplausos) y que les hace estar geniales en uno de eso momentos mágicos que de vez en cuando uno ve en un concierto; ESPLÉNDIDOS. Tras este momentazo, Eladio nos presenta al grupo y se funde en un hipersónico final que se rompe en un susurro vocal del propio cantante.

Después de lo visto y oido ayer en la Sala Charada, Eladio y sus Seres Queridos, son hasta el momento la gran sorpresa de la temporada, porque ayer tuvieron la capacidad de atraparnos el corazón musical por sorpresa, y todavía estamos intentando reponernos de esa rara avis existencial. Al final del concierto estuvimos intercambiando impresiones con Eladio sobre el concierto y la música, a lo que añadimos unas gotitas literarias. A este filólogo de formación, técnico de sonido de profesión y gran músico de vocación, le gustan Saramago y Pessoa, y a nosotros no nos queda otra que decirle que le alabamos el buen gusto.


Crónica de Ángel Silvelo Gabriel

viernes, 6 de mayo de 2011

RGB, EL NUEVO VIDEOCLIP DE THE GIFT


The Gift explica así el videoclip:

Una canción vale más que mil imágenes… Podrá ser ese el gran problema que encara una banda cuando piensa en un videoclip…

RGB es una canción que habla de amor y de la ausencia de él. Habla de estrella y ambición, pero también de frustraciones o de aquello que vulgarmente llamamos “tener los pies en el suelo”.

En nuestras conversaciones e ideas, tiene sentido un vídeo así. Dar libertad total y absoluta a un realizador y a su equipo. Darles libertad creativa para desarrollar las imágenes, sus imágenes para nuestro RGB.

Una historia de amor, una fuga, un modo de vida, una vida de ensueño sin barreras y sin fronteras. Dos personajes en un futuro incierto. Una vida de colores. Una vida de dos o no. El respeto a la individualidad de cada ser humano.

Todas las acciones de The Gift se desarrollan buscando ser fieles a sus convicciones. Estamos seguros de que éstas son las mejores imágenes para explicar nuestra visión, nuestra música, nuestro mundo, nuestro colorido Explode.

VOLADOR PRESENTA SU VIDEOCLIP, LEJOS DE LA TRISTEZA.


Además, VOLADOR iniciará en breve la gira de presentación de su disco, El Largo Viaje, con los siguientes conciertos:

19 de mayo - MADRID - Sala Charada
8 de junio - BARCELONA - Fnac La Maquinista
9 de junio - BARCELONA - Sala Sidecar
10 de junio - ZARAGOZA - La Casa del Loco
17 de junio - VALENCIA - Fnac San Agustín
17 de junio - VALENCIA - Sala Matisse
24 de junio - MURCIA - Fnac CC Nueva Condimina
24 de junio - MURCIA - Sala Mariano
30 de junio - Alfaro (LA RIOJA) - Pub Dolby
1 de julio - SANTANDER - Sala Black Bird
2 de julio - PAMPLONA - Recinto por confirmar

jueves, 5 de mayo de 2011

ÁNGEL SILVELO FINALISTA DEL VI CONCURSO DE RELATO BREVE "JOSÉ LUIS GALLEGO"

Acabo de llegar de la entrega de premios. Esta vez, de los 340 relatos presentados, quedaron 23 como finalistas, entre los que se encontraba el mío, que lleva por título La pérdida de los recuerdos. En esta ocasión, me ha tocado conformarme con ser simplemente finalista, lo que no es un desdoro viendo el elevado número de relatos participantes. Aunque después de escuchar alguno de los relatos que se han leído y sí han recibido premio, uno se queda con la duda del criterio del jurado (no lo digo por mi relato). No obstante, esto es un suma y sigue en este infinito y farragoso mundo literario.

¡Hasta la próxima!

Esta vez os posteo el final del relato, para variar.

LA PÉRDIDA DE LOS RECUERDOS:
...De nuevo miró a su padre, y sin dudarlo, regresó otra vez a los recuerdos y anécdotas que le contaba cuando él era pequeño. A los relatos que su progenitor se empeñaba en contarle una y otra vez cuando salían a pasear hasta el Parque de la Fuente del Berro, donde cuando su padre era pequeño, disfrutaba junto a sus amigos de juegos que para él ahora le resultaban demasiado simples, y que después, se transformó en el escenario perfecto para que su hijo no perdiera la perspectiva de la historia, como a veces le decía mientras entre recuerdo y recuerdo, le echaban migas de pan a los patos del estanque cercano al edificio de la Quinta, donde siempre le contaba que en el edificio ese tan bonito que a veces se quedaban mirando, los viejos del lugar decían que había estado Napoleón. Pero de eso hacía ya mucho tiempo, porque el destino quiso que ese edificio tan bonito, fuese reconvertido en un funcional Centro Cultural como un nuevo ejemplo del cambio de los tiempos, donde las propiedades privadas, en algunos casos, habían pasado a ser espacios de disfrute colectivo. Pero también, tenía que reconocer que el parque en la actualidad había ido degenerando hacia una falta de interés por parte de sus visitantes, y le había convertido en un espacio lleno de una tristeza abandonada, lo que delataba el desajuste en la forma de vida de los ciudadanos entre una época y otra. Para su consuelo, ese generoso espacio de naturaleza en medio de la ciudad, era vigilado desde hacía unos años por la alta torre de televisión que los ingenieros que la construyeron denominaron Torrespaña, pero que el pueblo llano bautizó con el nombre del Pirulí. Su mirada era tan profunda, que él siempre supo que les protegería de todo mal, de la misma forma que ahora le tocaba a él hacer de guardián de la memoria y los recuerdos de su padre, para que el olvido que gobernaba su mente no se hiciera dueño de ellos, y así sucesivamente.


Extracto del relato La pérdida de los recuerdos, de Ángel Silvelo Gabriel.

ÁNGEL SILVELO GANA EL 2º PREMIO DEL XVI CONCURSO DE NARRACIÓN HIPERBREVE DEL AYTO DE BULLAS (MURCIA)

He recibido la noticia en el trabajo a última hora de la mañana, y luego al llegar a casa, me he encontrado con el correo que os cuelgo.

Buenos días.
Desde la Agencia de Igualdad de Bullas tenemos el placer de presentarles los relatos premiados del XVI Concurso de Relatos hiperbreves 2011.
Decir que como siempre ha sido un concurso muy bien aceptado y la participación ha sido masiva. Hemos recibido relatos de sitios tan diversos como Sta. Cruz de Tenerife, Cádiz, Madrid, S. Sebastián, Córdoba,Madrid o Huesca. Por supuesto, también hemos contado con la participación de amantes de la literatura de Murcia.
Esperamos que os gusten.
Un saludo.
Charo. Promotora de Igualdad.



Decir, que Luces detrás de ti, se gestó después de escuchar el cd de Snow PAtrol, A Hundred Million Suns, y de ver uno de los videoclips de dicho álbum. Esas imágenes, fueron las culpables de que creara estas palabras:


LUCES DETRÁS DE TI
Los planetas giran en un eje que se parece mucho a ti. Te mueves con tanta soltura sobre el escenario que apenas te reconozco. Recuerdo cuando soñábamos con el infinito, y bebíamos en todas las fuentes, y vaciábamos nuestros bolsillos sin saber que estaban rotos.
Los planetas marcan la distancia que existe entre nosotros, y tú te conformas con soltar un millón de cometas con forma de soles estrellados. Las teclas del piano suenan huecas y sus acordes se alejan de nuestras vidas. Todos te miran mientras corren a tu alrededor. Hay muchas luces detrás de ti. Emiten destellos que ciegan mis ojos y detienen el tiempo. Los soles se convierten en estrellas y se pierden en un incierto infinito. Miro al escenario y está vacío.
Los planetas son verdes y tus ojos se convierten en lagos. Hay azul por todas partes y ciudades sin colores.



Microrrelato de Ángel Silvelo Gabriel

miércoles, 4 de mayo de 2011

ERNESTO SABATO: EL FÍSICO QUE QUISO SER ESCRITOR.

La insatisfacción existencial, esa cualidad humana tan en desuso en la actualidad, impregnó la vida de este argentino que desde muy pequeño sintió como la vida no era una batalla fácil. Undécimo de doce hermanos, debe su nombre a que el hermano que le antecedía murió, lo que le convirtió en el reflejo de lo que debería de haber sido el otro. Un hecho que lejos de beneficiarle, le dejó marcado para siempre, hasta el punto de ser junto a su hermano pequeño el protegido de su madre.

Esa forma de situarse en la vida, le llevó por la senda del existencialismo, donde intentó una y otra vez arrancar un por qué a su existencia y al mundo en el que le tocó vivir. Su biografía no estuvo marcada por el beneplácito o la benevolencia, muy al contrario, en muchas ocasiones le mostró la cara amarga de la desdicha, como cuando murió su hijo. O de la desesperación, cuando cansado de buscar respuestas a sus preguntas a través de la ciencia como medio más determinante para saciar sus ansias de saber, se dio cuenta que allí tampoco estaba aquello que le carcomía por dentro. Desengañado también de los grandes dogmas políticos y éticos del devenir universal que le tocó en suerte, buscó refugio en la literatura, no sólo a través de la novela, sino también del ensayo. Pero su insatisfacción era tan grande, que sus palabras muchas veces no llegaron a salvarse de su profunda búsqueda de algún consuelo que dejara de lastimarle. Gracias a su mujer, se salvaron Sobre Héroes y Tumbas y Abbadón el Exterminador, como designios de un destino que quiso colocarle entre los elegidos de un universo tan ingrato como el de la literatura.

Sus infinitas inquietudes le llevaron del comunismo al surrealismo, con una parada definitiva en el existencialismo, y como muchas veces sucede en la literatura, el azar quiso que su primera novela, El Túnel, no fuera pasto de las llamas y viera la luz, y para regocijo de todos aquellos que aman en mundo de las letras, tuvo una excepcional acogida, lo que permitió su difusión por muchos países allende de los mares de su Argentina natal, lo que llevó, a que su obra fuera reconocida y aclamada por escritores como Camus, situándole en la nómina de los imprescindibles, más allá de sus dimes y diretes con el gran Borges.

La reconciliación con el pueblo argentino le llegó de la mano de Raúl Alfonsín, cuando le encargó presidir la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) lo que dio como fruto el Informe Sabato. Un relato de los trágicos hechos, que muchos que lo han leído, consideran imprescindible y símbolo de aquello en lo que el ser humano nunca debería convertirse, un exterminador de sí mismo.

Su consagración en el mundo de las letras, le llegó con la concesión en el año 1984 del Premio Cervantes, lo que no le eximió de continuar con su búsqueda, incluso cuando su vista cansada no le permitió seguir escribiendo, lo que le obligó a refugiarse en el mundo de la pintura, donde plasmó seres, animales y objetos tenebrosos, entre tinieblas, muy a imagen y semejanza de muchos de los personajes que creó en sus novelas, pero que le sirvió, para seguir expresando aquello que le atormentaba por dentro. Con 99 años, casi ciego y apenas sin habla, el joven utópico y revolucionario nos dejó en silencio, como recorrió gran parte de su vida, extrañado de verse a sí mismo, y preguntándose constantemente ¿quién soy?




Reseña de Ángel Silvelo Gabriel

martes, 3 de mayo de 2011

INSIGNIFICANTE, NUEVO VÍDEO DE MAGNÉTICA


La banda Magnética presenta su nuevo single y nuevo videoclip Insignificante, incluido en su álbum Maida Vale (Artilugio Records).

El nuevo videoclip, que se basa en la cita del astrónomo estadounidense Carl Sagan y que resalta la insignificancia que respresentamos en el infinito cosmos, corre bajo la dirección de Álvaro León.

El videoclip también lo puedes escuchar en la página oficial del grupo

lunes, 2 de mayo de 2011

TOKIO BLUES (LA PELÍCULA): DISTORSIONES VISUALES SOBRE LA NOSTALGIA LA PÉRDIDA Y EL DOLOR

La relación entre literatura y el cine es muy extensa, y también, sus aciertos y desatinos a la hora de adaptar una novela a la gran pantalla. A nadie se le escapa tampoco, que una película no ha de ser fiel a la novela que adapta hasta convertirla en una fotocopia filmada de la misma, sino que se debe comportar como cualquier otra película, donde se nos relate una buena historia que seduzca, conmueva y deje al espectador con esa incertidumbre necesaria de las experiencias vitales enriquecedoras, a la salida del cine. Sin embargo, nada de todo eso ocurre en la versión que Tran Anh Hung ha filmado de Tokio Blues. En primer lugar, porque se salta de una forma premeditada el intenso e inmeso flashback en el que Murakami nos da una clase magistral de cómo iniciar una novela y cómo dejarnos sin aliento en su primeras páginas, donde se cuenta todo, pero con la necesidad de saber cómo y por qué, y en este caso, el director vietmanita afincado en Francia rompe ese enigma para, según él, dotar al film de una idea frescura y de presente (algo que no logra). En segundo lugar porque la nostalgia poética de los personajes de Murakami, no se encuentra en los personajes de la película por ninguna parte, porque ese ensimismamiento casi enfremizo de la primera juventud, se sustenta en el silencio y en los primeros planos casi enfermizos de los protagonistas (desgraciadamente ausentes de expresividad en muchos momentos), pero no, en la sucesión de imágenes donde a veces el montaje parece desenvolverse de un modo demasiado caprichoso para una película de ámbito internacional. Eso sí, en el haber de Tran Anh Hung cabe poner la belleza plástica de las imágenes rodadas en el sanatorio donde está internada Naoko.

Todo lo dicho hasta el momento, nos podría llevar a sorpresa, si no hubiésemos prestado atención a la primera señal que nos avisa que no nos encontramos ante una versión excesivamente comercial de Tokio Blues, pues su estreno únicamente se ha llevado a cabo en salas de V.O. (donde residen las denominadas películas de autor), como es este caso. La segunda, es ese ritmo lento, que a veces llega hasta el bostezo (sobre todo al principio de la película), donde la sucesión de imágenes sin apenas palabras, dejan al espectador todo el trabjo de imaginar qué piensan o sienten los personajes (sobre todo si no has leído la novela), que unido al montaje inicial, donde salen de retratados una forma casi anecdótica los diturbios del 69 (herederos del 68 francés) no ayudan al espectador a recrear de una forma verosimil el entorno donde se desarrolla la historia de Tokio Blues, tormentosa tanto en el exterior como en el interior de su personajes, lo que deja frío al espectador durante la primera hora del metraje (la película tiene una duración de 2h. y 13m.), hasta que poco a poco, todo fluye de una forma más natural y el puzzle comienza a componerse, a lo que no ayudan, la inexpresividad del protagonista, Watanabe (interpretado por Keniuchi Matsuyama).


Aunque el director dice que los sentimientos del amor, la pérdida y el dolor son iguales en todas la partes del mundo (como una muestra más del YO globalizador que nos invade), donde afirma que sí cabe alguna diferencia, es en el modo de expresarlo. Un matiz que queda bastante claro en esta fallida versión filmada de la magistral Tokio Blues, pues se desenvuelve muy a las claras como una película asiática, en los ritmos, el colorido, los planteamientos y la forma de actuar de los actores, entre los que destaca Rinko Kikuchi en el papel de la atormentada Naoko.


Por todo ello, esta versión de Tokio Blues, se convierte en una sucesión de distorsiones visuales sobre la nostalgia, la pérdida y el dolor.


Crítica de Ángel Silvelo Gabriel