Tiempo de comunicaciones rotas

Tiempo de comunicaciones rotas

domingo, 27 de febrero de 2011

CONCIERTO DE JAVIER CORCOBADO EN LA SALA ROCKITCHEN DE MADRID: UN ÓRDAGO A LA TRISTEZA


Desde el inicio del concierto, se notaba que Javier Corcobado y su equipo, habían preparado con mimo la actuación, lo que se percibía en las cámaras que grabaron todas las canciones, el elegante y acompasado juego de luces, que jugó un papel muy importante a la hora de crear la atmósfera idónea en cada canción, y en los efectos especiales de niebla que se intercalaron con la gran banda que le acompañó.


Los lentos sonidos de Desde tu herida nos advirtieron que estábamos ante un concierto íntimo, diferente y que buscaba en las partes más oscuras de nuestra alma, y este primer tema, a veces nos recordó a un bolero triste como en otras a una lenta canción de club repleta de llantos. La Canción del Viento se inició con un potente bajo que derivó en un tango sonoro que acabó fragmentándose en varias partes, para dar paso a la rítmica Orquesta de Perros donde la dicotomía entre los perros y el póker se hizo presente en el escenario en la forma casi mística de afrontar las canciones de un Javier Corcobado, siempre muy concentrado en su mimetismo compositivo, que le llevó a atacar Coches de Choques con un sonido más pop que adornó con ecos de acordeón y que derivó en uno de sus temas más potentes En el Coño del Mar, que interpretó junto a su banda con una larga introducción y él con una guitarra eléctrica entre sus manos, necesaria para este poema sonoro que le hizo regresar a la oscuridad más absoluta, que se hizo acompañar a la mitad de la misma, con uno teclados vivos que le imprimieron acción e intriga al tema.

En lo que podíamos denomiar como segunda pate del concierto, Javier Corcobado y su banda, hicieron una serie de versiones de temas que suponemos son del agrado del cantautor, y así, un movido Losing Touch With my Mind de Spacemen 3 les sirvió a Javier para demostrar a su público la banda de grandes músicos que le acompañaban (Susana Cáncer, Fino Oyonarte, Jesús Alonso y Juan Marina), que nos llegó a recordar en la forma de interpetarlo a The Doors en lo que se convirtió en un alucinógeno festín sonoro. A continuación siguieron con The Shadow of Your Smile y El Futuro se Desvaneció Ayer, para pasar a rendir homenaje a Serge Gainsbourg donde se notó la fuerza de la clásica chanson francesa y de la poesía de Boris Vian, y que fue muy aplaudida por sus incondicionales fans que llenaron la Sala Rockitchen de Madrid. El Camino de la Noche inundó el escenario de un sonido de ranchera mejicana en versión moderna y unas notas de acordeón que hicieron cobrar de nuevo un gran protagonismo a a Susana Cáncer, que se redoblaron en el tema Te Estoy Queriendo Tanto, un clásico de Manuel Alejandro que también hemos escuchado en la voz de Raphael entre otros, y que Corcobado interpretó desapasionadamente en plan película de detectives de los años sesenta. Con A Nadie y Caballitos de Anís dieron por concluido el concierto.

Como sorpresa final de la noche, hicieron un bis con el Sr. Chinarro con el tema ¿Por qué Estoy tan Triste? que hizo las delicias del público, y con un escenario totalmente iluminado, llenó de entusiasmo a los que cantaban y a quienes escuchaban, como contrapunto al órdago a la tristeza que Javier Corcobado y su banda echaron a la música en su actuación en la Sala Rockitchen de Madrid.

sábado, 26 de febrero de 2011

APUESTAS Y SORPRESAS EN LA QUINIELA DE LOS OSCAR 2011


Como cada año por estas fechas, acudimos con curiosidad a la gran gala de los Oscar. La fiesta por antonomasia de la industria del cine mundial, que tiene como característica principal que no se circunscribe sólo a los premiados, porque el espectáculo comienza ya con la fiesta de los nominados o el trabajo de los candidatos por convencer a los miembros de la Academia, y que por fin, se vuelve glamour en su fastuosa alfombra roja, por la que desfilarán los otros premios Oscar, mujeres bellísimas acompañadas de sus respectivas parejas, y con ellas, los trajes y joyas que los días siguientes serán los auténticos protagonistas del cuore y el papel couché. Entre tanto flash, los candidatos asoman por supuesto, como auténticos héroes de la fiesta, que en esta edición, esperamos disfrutar completa a pesar de la lluvia y los problemas de última hora con la carpa que cobijará a tanta estrella y que ojalá no les acabe aguando la fiesta.


Entrando directamente en materia, nuestras apuestas y sorpresas en las diferentes categorías son las siguientes:

-En cuanto a la película parece que todo está a favor de La Red Social, aunque últimamente está ganando muchos enteros en las apuestas Cisne Negro, que sería la auténtica sorpresa de la noche sin olvidarnos de El Discurso del Rey.

- El actor principal mejor situado sigue siendo Colin Firth, y que con su interpretación de rey tartamudo, volvería a cumplir la condición no escrita que los actores que se enfrentan a papeles con alguna discapacidad físcia o mental siempre son los que acaban llevándose el gato al agua, aunque le podría sorprender James Franco por su actuación en la intrépida 127 Horas.

- La actriz principal parece que ya tiene adjudicado el premio de antemano, y Natalie Portman parece su destinataria de la estatuilla, por su maravilloso y atromentado papel en el Cisne Negro, a la que le podría quitar la estatuilla la sorprendente Jennifer Lawrence en Winter´s Bone y que constituye todo un hallazgo.

- El Oscar al mejor Director nos lleva a un duelo entre David Fincher por La Red Social y Darren Aranofsky por el Cisne Negro, reproduciendose otra vez la lucha ya existente a la mejor película.

-Respecto a la estatuilla al mejor actor secundario todas las apuestas recaen sobre Christian Bale y su fantástica interpretación en The Fighter, al que le puede salir un duro competidor en la figura de Geoffrey Rush y su notable actuación en El Discurso del Rey.

-La actriz secundaria tiene en Hailee Steinfeld de Valor de Ley a una firma candidata, pues su papel en este western moderno, es sencillamente genial, sin olvidar por ello a Amy Adams por The Fighter.


Si nos adentramos en las estatuillas de ámbito más técnico, nuestras apuestas son las siguientes:

- Guión adaptado en el que Aaron Sorkin y su Red Social suenan de nuevo como favoritos, sin obviar los hermanos Coen por su Valor de Ley.

-El guión original tiene en Christopher Nolan por Origen a un firme candidato que puede ser ensombrecido por David Seidler y El Discurso del Rey.

-La fotografía debería recaer en Roger Deakins y su magnífico trabajo en Valor de Ley con esos tonos mates y sepias que nos hacían tocar la historia como si fuera de papel, pero tiene en Matthew Libatique a un duro contrincante por su gótica Cisne Negro.

- La Banda Sonora Original puede estar entre El Discurso del Rey (Alexandre Desplat) o La Red Social con Trent Reznor y Atticus Ross.

-La estatuilla a la mejor película extranjera, parece que este año está destinada para la mexicana Biutiful, sin olvidar a la canadiense Incendies.

Y para el final, dejamos a la obra maestra de la ceremonia, que no es otra que el Oscar a la mejor película de animación que con toda seguridad recaerá sobre Toy Story 3.


Todos los nervios previos a la ceremonia, se habrán disipado en la madrugada del lunes, cuando en España nos estemos levantando para ir a trabajar y nos desayunemos con parte de lo Oscar ya concedidos, hasta que cuando más tarde nos sentemos en nuestro ordenador, ya podamos conocer al resto de los afortunados y tengamos en nuestro poder una fotografía completa de los agraciados. Dicen que aquellos a los que ganan un Oscar les cambia completamente la vida, pero nosotros por si acaso no es cierto, estaremos aquí el año que viene para contarlo.

CONCIERTO ACÚSTICO DEL SR. CHINARRO EN LA SALA ROCKITCHEN DE MADRID: UN ACCIDENTE GEOGRÁFICO LLAMADO AMOR

Cobijado bajo una guitarra acústica Wilson, el Sr. Chinarro (Antonio Luque) hizo su aparición en la Sala Rockitchen dispuesto a no defraudar al gran número de fans que ayer fueron a escucharle. Al tratarse de un concierto en formato acústico, la cercanía de la música de este multiartista se fundamentó en la ironía y el sarcasmo con los que se dirigía al público antes de comenzar cada canción, amén de las letras de sus composiciones, que ayer tuvieron un marcado acento geográfico que fueron de Cabo de Trafalgar (tema con el que comenzó el concierto) y que prosiguieron por tierras de Murcia, Canarias en su canción San Borondón (isla fantasma del archipiélago canario) para volver a Cádiz... y que casi siempre tenían el denominador común del amor y las relaciones personales, plagadas de heridas, desdichas, anhelos y triunfos que el bueno del Sr. Chinarro desgranó con gran acierto y embelesamiento por parte de sus seguidores, que seguían las letras de sus canciones a pies juntillas.

Antonio Luque también aprovechó el concierto de ayer para ir presentando alguno de los temas de lo que será su nuevo trabajo Presidente, y así, sonaron Babieca ("literatura de viejos... más Babieca que yo aquí no hay") que sonó a un suave swing mezclado con bosanova; o ¿Nieve? (imposible de descifrar el título de esta canción del setlist que pudimos conseguir del puño y letra del autor) que es una canción más rítmica y con una base musical más potente ("si la fiuesta terminó, sin ni siquiera comenzó. Habrá que usar las huellas. Estirilizantes con alcohol").

Pero el Sr. Chinarro tampoco defraudó a sus fans, y ayer en la Sala Rockitchen sonaron sus grandes clásicos como Los Ángeles o Del Montón con la que terminó su concierto acústico, donde resaltó el buen hacer de este músico y poeta a partes iguales, que quizá sin darse cuenta en su versión acústica, su tono de voz a veces nos recordó al de Aute (que por cierto reside muy cerca de donde ayer cantó Antonio Luque) y que como dos almas gemelas, se unieron en la misteriosa oscuridad de la noche en ese viaje geográfico que a través del amor, ayer nos propuso el Sr. Chinarro.

viernes, 25 de febrero de 2011

CONCIERTO DE FUEL FANDANGO EN LA SALA CARACOL DE MADRID: MÚSICA Y PASIÓN TEÑIDAS DE ROJO Y NEGRO


Los que tuvieron la suerte de asistir ayer al concierto de Fuel Fandango en la Sala Caracol de Madrid, fueron testigos de una original y apasionada historia de amor entre la música de Ale ACosta y Carlos Sosa y la maravillosa voz de Nita, a la que de una forma muy inteligente, tiñeron de rojo y negro como el clásico de la literatura de Stendhal. Si la demostración y virtuosismo de Ale Costa a la guitarra, voz y teclados fue sobresaliente, Carlos Sosa no se quedó atrás con una amplia demostración de cómo se debe tocar una multibatería plagada de platos y bombos a los que sacó sonidos que en más de una ocasión dejaron a los presentes con la boca abierta. Dicho lo cual, hay que decir que la gran estrella de la noche merece puntuación aparte, y así, Nita estuvo de Matricula de Honor para arriba, con una variación en los registros vocales absolutamente prodigiosa (es la mejor cantante del panorama musical español con mucha diferencia). Sus cuerdas vocales poseen unos maravillosos registros flamencos, pero también atesoran matices de soul, gospel, funky, trip hop, rap... y así hasta donde queramos cansarnos de añadir uno a uno todos los registros que seamos capaces de imaginar.

Fuel Fandango derrochó grandes chorros de pasión ayer sobre el escenario de la Sala Caracol, que colgo el cartel de no hay billetes (sold out) como en sus mejores galas, a lo que el grupo tenía que añadir, que recientemente había sido elegido Talento FNAC, donde su último cd (que lleva el mismo nombre que el grupo) se agotó, al igual que en El Corte Inglés y demás establecimientos especializados. Todo un pelotazo que nos hace predecir el gran éxito de este grupo, pequeño en componentes, pero muy muy grande en alma, va a tener.

Como ya apunté en la reseña del disco, el gran acierto de Fuel Fandango está en mezclar su colosal eclecticismo musical con una gotas mágicas de su personalidad, lo que dan como resultado una bomba sonora, que ayer sonó a las mil maravillas en directo, pues lograron un sonido mucho más potente que en el disco, en donde alguno de los temas sonaron con ligeras variaciones lo que les hizo enriquecerse, y a los que Nita les aportó mucha gracia en el escenario y un duende que ya quisieran muchas folclóricas para sí, sin duda, ella es el hallazgo de la temporada hasta el momento, pues tuvo la extraña habilidad de enamorar a todos los presnetes con su sencillez y una pasión que le salía por su garganta en una infinita y mágica combinación de notas musicales.

El concierto comenzó con la cacofonía del más allá de sonidos pregrabados que poco a poco se conviertieron en la melodía de su tema Something, para a partir de ahí, sonar canciones como Driving Fast y Best Friend, que sirvieron para calentar el concierto cuando sonó Brazil, ligeramente cambiada a la versión del disco, y que en su segunda parte, se hizo más trance en una clara reminiscencia al electro pop. A la que siguió No Sense, tema que fundieron sus dos partes en una sola, donde la voz aflamencada de Nita compartió protagonismo con los teclados y los sonidos más actuales del funk neoyorquino, y en la que Nita nos brindó un delirio vocal en su parte final. Al grito de va por ustedes comenzó Uh, Uh en el que unos bajos potentísimos se hacían sitio entre la desgarrada voz soul de Nita, a la que esta vez tiñó de connotaciones de pasión. Un tema que fusionaron con Talking que sonó mucho más rápida que en el disco, y que parecía casi un rap flamenco con una espectacular progresión de batería (bravo por Carlos Sosa), lo que constituyó uno de los momentos más fuertes del concierto. Con Lifetime recuperaron su toque Morcheeba marca de la casa, que se intercaló con los coros del público y una voz de Nita con claros tonos gospel. Dirty Money fue un claro ejemplo de pop funk y Monkey se manifestó como otro momento fuerte de la noche, con un toque funk de primera clase, que en ocasiones llegó a convertirse en ecos del mejor brit pop y un final contundente que causó el delirio entre los allí asistentes. Shiny Soul se manifestó como el tema favorito del público y a nosotros esta vez nos recordó a un toque a lo B-52 (Nita contra Kate Pierson) y que lograron que se conviertiera en un tobogán musical con un brillante soul y un vozarrón de puro corazón gospel. Con Hype el público ya estaba más que entregado y con I Say No nos llegaron a recordar a algunos sonidos de Depeche Mode con Martin Gore a las guitarras, y que se unió a la ópera flamenca que lleva por título Just, ampliamente coreada por el público.El bis fue una cálida y rítmica fusión de The Engine, que acabó convirtiéndose en Always Searching y toda la Sala Caracol convertida en una enorme discoteca.

Los que tuvieron la suerte de presenciar el concierto de anoche de Fuel Fandango en la Sala Caracol de Madrid, pueden decir sin miedo a equivocarse que fueron testigos de uno de los espectáculos de la temporada y del inicio de un largo camino, que como no cambien muchos las cosas, les llevará a Fuel Fandango a lo más alto del pop español sin más etiquetas.

martes, 22 de febrero de 2011

CYAN, HISTORIAS PARA NO ROMPERSE: CANCIONES CARGADAS DE UNA GRAN INTENSIDAD EMOCIONAL.


Las historias musicales que nos proponen el grupo barcelonés en esta nueva andadura, están repletas de canciones cargadas de una gran intensidad, donde se nota de principio a fin la mano en la producción de José Reinoso, que consigue un sonido variado, contundente y enérgico en las nuevas composiciones de Cyan. Una variedad argumental que comienza con Turistas Heridos, el tema que abre este Historias para no Romperse y que ha sido elegido como primer single. Una canción que sirve de enganche con sus anteriores canciones y donde el medio tiempo se convierte en el perfecto aliado para la personalísima voz de Javi Fernández (sin duda un cantante y un compositor a seguir). El pop elegante de Cyan, se convierte en cálido en los riff de guitarra de Te Deslizas, el otro tema que sirvió de adelanto a su nuevo cd, una canción llena de vitalidad y alegría que como ya apuntamos en su día, genera ganas de divertirte.

Detrás de este suculento adelanto, encontramos los tres grandísimos temas de este nuevo trabajo de Cyan, donde la madurez conceptual de su música alcanza grandes cotas, tanto en música como en letras. Esos Niños es de esas canciones que te atrapan desde la primera nota, y a la que Javi Fernández dota de una inusual personalidad en el tono de voz con la que la interpreta, a la que acompañan en el camino unos mágicos teclados que nos alejan de nuestra infancia. Una atemporalidad que se convierte en corpórea bajo las notas de Las Cenizas del Verano que sin darnos cuenta nos traslada a esas nostálgicas Últimas Tardes con Teresa de Juan Marsé, donde la pérdida de la inocencia se convierte en un sueño: “nuestras dunas preferidas, se diluyen entre tanta gente… ya no vuelan las gaviotas, hace tiempo que nos olvidaron… y notas frío, hace frío, ya no te abrigan tus amigos… esta noche te duele demasiado". Un magnífico trío sonoro que se cierra de una forma mágica con el tema En mi Nave, una canción que encierra la esencia de las pequeñas cosas, lo que nos lleva a enamorarnos de las sensaciones que los sonidos de Cyan logran hacernos poseer, en un claro ejemplo de intensidad pop a medio tiempo, cargado de notas que sobresalen una y otra vez del corazón de los artistas que las interpretan (magníficas guitarras y trompetas), y en este caso, hablamos de Javi Fernández, Gorka Dresbaj, Jordi Navarro, Sebastian Limongi y Antonio Lara, y que utilizando un simil taurino, esta es la canción de los billetes que está pidiendo a gritos ser el nuevo single, como claro ejemplo de redención sonora.

Volando Eléctrico suena más a las canciones de su anterior disco y con Para Destriparme le dan un giro a su música para acercarla a la forma de entender la composición del gran maestro Antonio Vega, al que Javi Fernández se acerca mucho a la hora de interpretar este tema, sobre todo, en los tonos más bajos de su voz, y que de repente gira hacia guitarras que tanto nos recuerdan al Phil Manzaneda de Roxy Music, como a los ecos de la portentosa guitarra de The Edge en The Unforgettable Fire. Una distorsión sonora que se rompe de nuevo con Congelados por la Estela, una canción asincopada en cuanto a las rimas con las que Cyan la han dotado, y que sirve de ejemplo de la transformación que han experimentado en este Historias para no Romperse, que retoma la senda de los mejores momentos con Estrella Mutilada, tema en el que se mezclan las buenas sensaciones sonoras, musicales y compositivas que Cyan nos han proporcionado en este nuevo paso adelante en su carrera y que a modo de regalo cierran con Mecanismo Nocivos un ragtime musical, divertido y lleno de optimismo como las sensaciones que nos han dejado Cyan, sin duda, un grupo a seguir en este año 2011.

La actualidad del grupo y su gira se pueden seguir en su página www.somoscyan.com. Historias para no Romperse estará en tiendas el próximo 28 de febrero.

DUELO DE POETAS EN LA SALA ROCKITCHEN DE MADRID: JAVIER CORCOBADO v SR. CHINARRO


En las interesantes y variadas programaciones que la renovada Sala Rockitchen de Madrid nos viene ofreciendo últimamente, el próximo viernes 25 de febrero, a partir de las 20:30, nos ha programado un interesante recital de poetas de la escena indie española. Dos corazones atormentados que vierten su rabia en las letras de las canciones que componen, y que son un claro ejemplo del gran mosaico de culturas y emociones que existen en el panorama cultural español. Una realidad musical que fusiona la calidad poética y sonora, y que a buen seguro, reconfortará a todos aquellos que este viernes se acerquen a verles a Madrid.

A las 20:30 horas tiene prevista su salida al escenario el Sr. Chinarro, nombre bajo el que se cobija el sevillano Antonio Luque, malagueño de adopción y granadino de afecto tras su clara sintonía y posterior amistad con J de Los Planetas, y que en esta ocasión nos va a presentar en formato acústico las canciones que formarán parte de su nuevo disco que lleva por título Presidente, que verá la luz el próximo mes abril, sin olvidarse de las canciones más celebradas de su carrera, donde a buen seguro aparecerán temas de su último cd hasta la fecha Ronroneando, donde a modo de gato sinfónico, va desplegando un variado caleidoscopio sonoro, que a veces nos recuerda en la voz al gran Luis Eduardo Aute y que en otras se enfrenta a la copla en versión Antonio Luque, un compositor que se acerca sin miedo a aquello que le interesa y que le lleva a componer grandes temas como Los Ángeles, claro ejemplo de la versión más genuinamente pop y comercial de un superdotado de la música. Las canciones de Antonio Luque representan a un espíritu inquieto, que a buen seguro, nos deleitará con un gran concierto, cercano, distinto, poético y acústico hasta decir basta.

Al otro lado del ring, Javier Corcobado, la segunda alma atormentada de la noche, que defenderá su candidatura al título de las mejores músicas españolas, presentándonos su espectáculo Luna que se quiebra, haciéndose acompañar para la ocasión de Susana Cáncer, Fino Oyonarte (productor del aclamado último trabajo de Nadadora, entre otros), Jesús Alonso y Juan Marina. Un concierto que será en formato eléctrico, y en el que la rugosa voz de Corcobado acompañará a algunos de sus grandes temas clásicos, donde los ecos de Mar Otra Vez se fusionarán con los de Sonic Youth. Demonios que se intercalan con sus ángeles de la guarda, y que han tomado forma en su último trabajo A Nadie, donde resuenan con voz propia ¿Por qué estoy tan triste?, En el coño del mar, Soy un niño o Caballitos de anís, como un claro ejemplo de su calidad compositiva, que todavía contiene esos reflejos de antaño ¿Poch y sus Derribos Arias? Y que tanta gloria dieron a la música menos popular de la movida madrileña, pero que el bueno de Javier Corcobado nos traslada a su forma y manera de entender la música de una forma distinta y brillante.

Que mejor plan para el fin de semana que nos sirva para ir despidiendo el invierno, que asistir a este magnífico cartel que nos llevará por los vericuetos de los mejores compositores nacionales en lo que ya se ha dado en llamar duelo de poetas.

ÁNGEL SILVELO EN LA EDICIÓN IMPRESA DEL DIARIO 20MINUTOS.ES


Uno de mis microrrelatos que lleva por título Siniestro Mensaje, y que ya fue finalista en el II Concurso de Microrrelatos de abogados.es, ha sido publicado hoy en la edición de papel del diario gratuito 20minutos.es. No es un premio literario, pero dada la gran tirada que tiene este diario, sin duda lo es, en el sentido que no hay mayor satisfacción para un escritor como que la de ser leído. Además, que creo que es una estupenda oportunidad para tener algo de visibilidad, como esta mañana me han demostrado mis compañeros de trabajo cuando han sido ellos quienes me han dado la noticia.

Un placer compartir espacio con Dolores Torrijos y su micro Oportunidad Perdida. Aquí os dejo mi microrrelato:
SINIESTRO MENSAJE
Yo fui el único testigo, de ahí, que resulte más difícil sostener el contenido de mi declaración. A los ojos de mis superiores, no soy más que un soldado no permanente. Un desecho de tienta, como nos recordaba mi capitán cada mañana. Lo sé, mi defensa debe ser más contundente que un alegato dentro de un papel bien escrito. Nadie va a fallar a mi favor, y menos aún, un Juez Togado Militar. Cómo le explico que todo fue un maldito accidente. Sí, cómo le digo que la culpa fue de la maldita alergia que padezco, y que además se acentúa con la primavera. Mi inocente estornudo hizo que el capitán apretara accidentalmente el gatillo de la pistola que estaba revisando, y la bala que contenía, se convirtió en la emisaria de un siniestro mensaje con todas nuestras réplicas a sus continuas vejaciones. Pero ese es nuestro más íntimo secreto.


Microrrelato de Ángel Silvelo

domingo, 20 de febrero de 2011

CISNE NEGRO: LA VIRTUD DEL SUFRIMIENTO


La perfección llevada al extremo, causa miedo, desconfianza y sufrimiento. La búsqueda de ese enigma que nunca tiene fin, es la historia en la que se embarca Nina (Natalie Portman), y que la llevará, desde el inicial y angelical cisne blanco, al malvado y demioniaco cisne negro. Esa transformación es lo mejor de la película, pues Darren Aronofsky ha sabido representar a la perfección esta transformación en sus distintas fases, que nos llevan casi sin darnos cuenta a un gótico final digno de cualquier película de terror.


Cisne Negro está rodada en un encadenamiento de secuencias claroscuras que van del blanco al negro casi sin avisar. Unos vaivenes cromáticos que producen desasosiego en el espectador (casi miedo), y con los que el director busca provocar una sensación de desazón en los espectadores, que apenas podrán abandonar en todo el film. Para ello, Darren Aronofsky abusa de los primeros planos del cuerpo y la cara de la bailarina, que a veces inundan toda la pantalla y que consigue que casi te la tengas que quitar de encima. Una excesiva proximidad al espectador, que al igual que el juego de los claroscuros, intentan provocar cierto malestar. Una técnica narrativa con la que el director nos quiere hacer partícipes del sufrimeinto de la increíble Natalie Portman, que por muchas circunstancias, borda el papel tanto en su aspecto más técnico de baile como en la parte de actriz que no escatima esfuerzos a la hora de mostrarnos su auto tortura, lo que sin duda la llevarán a alzar el Oscar en la próxima gala de final de mes. El Cisne Negro que encarna nos deja bien claro que es el papel de su vida hasta la fecha, y el que más le ha cambiado a nivel personal y profesional, con imágenes extraordinarias a la hora de bailar o ensayar, como la de sus atormentados pies (dicen que eran los suyos), así como, en los estados de sufrimiento a los que se deberá enfrentar en su infinito camino hacia la perfección más oscura, en este caso. Un camino que le ayudan a recorrer su profesor Thomas Leroy, interpretado por un solvente Vincent Cassel, y una díscola Lily, papel que interpreta Mila Kunis.


Con todo ello, hay algo en la película que no acaba de rematar la historia, quizá porque estamos hablando de un discurso narrativo que se compone de imágenes ya vistas en otros films, que eso si, están perfectamente ensambladas, y a las que Aronofsky ha cargado de un singular terror, consiguiendo desdibujar casi totalmente la belleza de la danza y los tutús, a los que tiñe de un profundo negro casi gótico, en el que también hay que destacar, que hay fases de la película donde no hay apenas diálogos, lo que se suple con una carga visual, a veces agresiva.


La elegía del sufrimiento de Cisne Negro, a pesar de tratarse de una buena película, no llega a la categoría de obra maestra, lo que le hará quedarse en el camino a la hora de llevarse el deseado Oscar, lo que no será óbice para que sea aplaudida por la crítica y salir airosa en la batalla del bien y el mal que nos cuenta, donde los cisnes blancos en esta ocasión se reflejan en cisnes negros.

viernes, 18 de febrero de 2011

DESDE LA TERRAZA: DESENCUENTROS DE PASIONES A DESTIEMPO.


Cuando se estrenó Desde la Terraza en 1960, la luminosidad de la década dorada de los años 50 de Hollywood se iba apagando. Un desgaste que también acusa este melodrama basado en la novela homónima de John O’Hara, donde la fría mirada de Paul Newman nos va marcando las distintas fases en las que se divide la película, si bien al inicio, su mirada se vuelve más calidad y brillante tras la figura de Joanne Woodward (su mujer en la vida real). Un encontronazo (from the terrace) poseído de una tensa e intensa tensión sexual que sirve de título al film.

El primero de los desencuentros al que se tiene que enfrentar el joven Alfred Eaton (Paul Newman) es a su propio padre, pues éste no le perdona que no haya sido él en vez de su hermano mayor el que falleciera en plena adolescencia. Una confesión paternal que se queda grabada en la inquebrantable memoria del hijo despreciado, que por otro lado, cuenta con el apoyo de su madre, alcohólica, adúltera y abandonada a su suerte por su marido, y que en esta ocasión, es interpretada espléndidamente por Myrna Loy, bajo la clave de las mejores interpretaciones femeninas de mujeres derrotadas made in Hollywood.

Con este planteamiento, no es de extrañar que el emprendedor Alfred Eaton quiera salir adelante fuera de la protección familiar a su vuelta de la guerra. Un regreso marcado por los desencuentros familiares que le arrastran a buscar su propia fórmula de éxito. Una ambición sin límites que le llevará hasta la joven y bella adinerada Mary St. John (Joanne Woodward), y de ahí, al segundo de sus desencuentros, en el que Paul Newman va volcar todas sus dotes de seductor de mirada fría y aterciopelada que vuelve locas a las mujeres, para hacerse con el corazón, que no con el dinero, de su bella prometida.

Cuando parece que su aburrida vida no va hacia ninguna parte, un fatal incidente en el que salva la vida a uno de los nietos de un poderoso magnate de Wall Street, hace que éste, al sentirse en deuda con él, le haga una oferta de trabajo, y es a partir de aquí, cuando se produce un cambio tanto en el propio Newman como en el desarrollo de la película, pues el guión del melodrama deja a un lado la desazón del sueño americano, para girar 180º y fijarse en las relaciones de pareja que desembocarán en el fracaso y adulterio por parte de la esposa. Una Joanne Woodward abandonada por su marido, que establece una separación directamente proporcional entre su vida conyugal y el camino que le separa hasta llegar a ganar sus primeros cinco millones de dólares antes que su padre. Una carrera que no tiene meta, pero que el emprendedor Eaton la lleva grabada a fuego en su corazón. Una vez más, el corazón caliente de Newman no escatima esfuerzos para conseguir sus metas, pero a medida que pasa el tiempo, y sucumbe a partes iguales a su sueño y a la tiranía de su jefe, se va acercando cada vez más a su tercer desencuentro, que le llevará a su fracaso matrimonial y su más que probable divorcio. Lo que confronta a la moralina de los grandes financieros y sus más grandes familias, que no pueden permitir que un fracaso familiar enturbie el negocio y su brillante carrera profesional, por lo que llegados a este punto, es mejor negociar a escandalizar.

El dilema moral de Newman se verá reconfortado por Ina Balin, una mujer a la que conoce accidentalmente, y que en esta ocasión, representa la redención de todas las miserias de su vida, pues es la oportunidad de volver a recuperar una mirada limpia.

Desde la Terraza, en sí misma, no es una gran película, pero sí posee todos los ingredientes para que hubiese llegado a serlo. Un naufragio en el que cabe destacar, el gran oficio de Paul Newman y la electrizante química con su mujer Joanne Woodward, una relación, donde al menos, las miradas saltan chispas, pero que no es suficiente para salvar un largo metraje que va cambiando, según lo hace la mirada de su protagonista, y que en esa difusión de temas a tratar (fracaso familiar, necesidad de éxito, fracaso conyugal, posibilidad de iniciar una nueva vida), sin llegar a centrarse en uno de ellos, hace que pierda intensidad y credibilidad. Todo ello, al margen, de su poca consistencia al paso del tiempo.

jueves, 17 de febrero de 2011

REVISTA INTRAMUROS: AUTOBIOGRAFÍAS MÍNIMAS (INVIERNO 2010-2011).


La “autobiografía mínima” es una nota de identidad de la revista Intramuros desde su nacimiento. A los textos ya publicados a lo largo de tres lustros, se suman los que se ofrecen en este número 33, y donde nuevamente hay personas de distintas nacionalidades (Argentina, Ecuador, España, Francia, Marruecos, Perú y Polonia) provenientes de tres continentes; hombres y mujeres de distintas generaciones, trayectorias, profesiones y creencias. Con sus testimonios vitales nos enriquecen, nos provocan y nos permiten aprender y reconocer que transitamos por los variados caminos de la vida con similares preocupaciones espirituales y existenciales. En esta ocasión, han optado por un formato de mil palabras que exige la necesidad de seleccionar unos hechos y excluir otros, en una ardua labor de autoanálisis en el que la persona revisa lo vivido con la mirada puesta en el porvenir.


Entre otras, en este número podemos encontrar las autobiografías mínimas de Almudena Bernabeu, Jean-Pierre Castellani, Almudena Guzmán, Alfredo M. Irigoin, Jesús Eusebio Soriano, Jesús Nieto, Eliseo Subiela, Mario Trejo o José Félix Valdivieso.

miércoles, 16 de febrero de 2011

IGLOO, INFINITO 3: EL LADO MÁS EXTRAÑO DE LOS LUGARES CONOCIDOS.


Las vibraciones que nos producen las canciones de este Infinito 3, las podemos definir como de escalas siderales de buena música, porque los temas de este cd se proyectan como infinitas dosis de desarraigo emocional que comienzan con una potente canción (Nanomédicos) repleta de sonidos que nos hacen visitar el lado más oscuro de nosotros mismos, y que se entronca con la más genuina tradición de las grandes bandas inglesas de los ochenta que también jugaban a esconderse en lo más profundo de sus oquedades.

Igloo nos ha planteado Infinito 3 como un puzzle musical con una visión cinematográfica, y nosotros hemos seguido ese hilo argumental, donde se mezclan sin dificultad las canciones más aguerridamente rítmicas con otras más lentas, pero que tienen en común la búsqueda de la buena música que les haga llegar hasta sus seguidores. No en vano, pueden airear con orgullo que recibieron el Premio del Público de Radio 3 (suponemos que de ahí su guiño a dicho galardón con el 3 de infinito).

Cientos de motivos es la canción elegida como estandarte de este trabajo, de la que podemos decir que resume muy bien la filosofía conceptual del álbum, donde se fusionan a la perfección las interesantes letras (todas las palabras huecas que me han hecho sangrar), con la música del grupo, que rastrea entre ritmos a medio tiempo, la cadencia de las notas nostálgicas que proyectan brillos de solemnidad con otros acordes más rasgados de unas guitarras que quieren acompañar a una gran canción. Cientos de motivos es sin duda una de las grandes canciones de este Infinito 3, un infinito caleidoscopio musical que avanza hacia una de las baladas del disco, Nina Kulagina, que para nada se olvida del nervio profundo que subyace bajo cada una de las composiciones de Beni Ferreiro, a la sazón alma del grupo.

Desastrología es el punto de partida más potente del disco, acústicamente hablando, con unas guitarras poderosas y nada tímidas en su ejecución, que tienen una magnífica réplica en el siguiente tema E.L.O. (única canción en inglés) y que resume a la perfección una batalla repleta de victorias y derrotas, cuyo resultado es de los más brillantes (¿quizá sea el segundo sencillo?) lo que nos hace preguntarnos por qué no hay más canciones con ésta con ese rasguño tan anglosajón.

La antagónica, por corta en la duración, Infinito 3, les sirve al grupo para aportar ese toque personal de oscuros y lejanos teclados que nos permiten transportarnos por el espacio y el tiempo y convertirnos en el astronauta que mira asombrado la pecera gigante de la portada del disco, y que casi se fusiona con Ausencia Parcial, otro tema que posee unos sonidos pregrabados casi lunáticos y que poco a poco sube de ritmo hasta convertirse en un poderoso y clásico tema pop con toda la cafeína. Al que sigue otra de las sorpresas de este Infinito 3, Momentos Buenos, donde las mágicas cuerdas de la guitarra acústica se convierten en protagonistas de la alabanza a la sencillez cálida y cercana, por mucho que su letra sea de una pérdida. El desenlace de este hilo argumental se produce con dos temas cargados de la mejor munición guitarrera de Igloo (Años Luz y Zumo V) donde vuelven a proyectar sonidos muy cercanos a los de las mejores bandas épicas de los años ochenta.

Igloo y su Infinito 3, salen victoriosos de las batallas que se plantearon a la hora de concebir y crear esta magnífica recopilación de canciones, donde nos demuestran que merece la pena sumergirse en el lado más extraño de los lugares conocidos, porque en nuestra absurda teoría del caos también podemos salir indemnes.

domingo, 13 de febrero de 2011

VALOR DE LEY: LA INTRÉPIDA AVENTURA DE UNA DÍSCOLA JOVENCITA.


La cinta comienza con la cita bíblica: "no dejar que los malos se escapen, simplemente porque nadie los persigue". Y de esta forma tan sencilla como eficaz, tenemos condensada en una frase toda la trama de una de las grandes películas que van a optar a la carrera de los Oscar. A continuación, y bajo un pequeño manto de nieve, el cadáver de un hombre asesinado yace en el suelo. Una imagen en apariencia simple, pero cargada de un gran significado, donde la extraordinaria luz con la que Roger Deakins ha filmado toda la película, a la que acompaña la certera música de Carter Burwell, ya nos hacen presentir que estamos ante algo grande, pues en tan poco espacio de tiempo, los hermanos Coen, ya son capaces de ofrecernos una clase magistral de buen cine.


Un inicio que siembra algunas dudas en la continuación, cuando la rapidez y espesura de los diálogos hacen que a veces no se sigan adecuadamente, y ese es un fallo que persigue inicialmente a Mattie Ross (Hailee Steinfeld) pero que afortunadamente nada más empezar la aventura de la búsqueda del asesino se disipa, aunque a su favor, hay que admitir que sirven para darnos todos los datos de la historia. Pero ¿cuál es la principal virtud de esta película?, sin duda, el haber elegido la mirada de una joven de catorce años en el agerrido y despiadado oeste americano para contarnos esta aventura de venganza, lo que nos obliga a situar nuestra mirada desde otro punto de vista, con el que quizá no contábamos al entrar al cine, y que hacen que la película sea en sí misma diferente y genial.


La parte central del film se desarrolla en el más estricto sentido de un western con tiros, cabalgadas interminables, acontencimientos y encuentros inesperados, pero a la que los Coen han sabido dotar de un discurso fílmico excelente, filmando este trayecto de búsqueda con una gran cercanía en los enfoques de los personajes, lo que nos hace sentirlos más cerca, como si fueran nuestros. Una vez más, hay que destacar la magnífica interpretación que Jeff Bridges hace del agente de la ley Rooster Cogburn a veces divertida, y a veces melodramática, pero siempre dentro de una contención actoral que borda la perfección y si no fuera por su reciente Oscar, se lo pondría muy difícil a Colin Firth. A su lado, Matt Damon como Laboeuf que representa la otra cara de la ley, un agente con principios y que no se deja vencer por la adversidad (o casi), y que también nos deja traslucir su gran versatilidad a la hora de interpertar y elegir papeles, tan diferentes como convincentes.


Mención aparte merece la joven Mattie (Hailee Steinfeld), no sólo por su papel de impulsora de la historia que rige toda la película, sino además, por tratarse de un personaje escasamente abordado en el mundo del western, y que es tratado desde una perspectiva tan distinta como convincente, que si bien al principio arrolla un poco, enseguida se equilibra. Baste recordar la excelente escena del regateo con el hombre que le vendió los ponis a su padre y que luego ella logra volver a vendérserlos, como ejemplo de un intrépido y deslumbrante enredo lingüístico cargado de ironía y buen humor. Pero Mattie Ross (Hailee Steinfeld) no sólo se superpone a la muerte del padre a través de la dialéctica, sino que también lo hace con mucho coraje y determinación ante cada una de las adversidades que se le presentan, no dejando de lado en su empeño a su propia labor interpretativa, sobre todo si la comparamos con la de los dos grandes actores con los que comparte protagonismo, lo que la convierten sin duda, en una firme candidata al Oscar.
Y para que no le falte de nada a esta gran aventura del oeste, los hermanos Coen nos regalan un final con una magistral cláusula de cierre, al estilo de los grandes narradores, lo que hace de Valor de Ley una magnífica película, que está magistralmente narrada por los Coen y que cuenta con unos actores que están a un gran nivel, lo que sin duda la convierten en una firme candidata a competir por todos aquellos Oscar a los que está nominada, a lo que contribuye la tenue luz en la que está rodada, repleta de tonalidades mates que hacen que parezca que estemos allí, enmedio del oeste americano.

jueves, 10 de febrero de 2011

FRAGMENTOS DESTACADO EN LA PLATAFORMA PAPERBLOG

Muchas gracias desde aquí a Francisco Cenamor que ha destacado mi blog Fragmentos como blog del día el pasado 9 de febrero en la plataforma es.paperblog.com/blog-del-dia-fragmentos-418151 Una plataforma participativa donde se organizan, ponderan y difunden los mejores artículos de los blogs inscritos. Y él lo hizo a través de su blog Asamblea de Palabras, que yo os animo a visitar.

El texto de la noticia es el siguiente:

Blog del día: Fragmentos
Publicado el 09 febrero 2011 por Franciscocenamor
Fragmentos
de muy diversas materias artísticas y literarias nos ofrece este blog, editado desde Madrid por Ángel Silvelo. Como veréis por sus entradas, este bloguero se atreve con todo, desde la crítica de cine o arte a la de música, con el microrrelato, la novela o el cuento. En su columna lateral encontraremos enlaces a muchos de sus artículos publicados e información sobre los premios recibidos. Tiene una lista de etiquetas bastante clara.

lunes, 7 de febrero de 2011

IRÈNE NÉMIROVSKY, EL ARDOR DE LA SANGRE: LAS SOMBRAS DE LA JUVENTUD.


Quizá nos encontremos ante el más sincero testamento melancólico del transcurso de tiempo en la obra de Némirovsky, que no es otro que el de su propia vida. Cuando el 6 de diciembre de 1937 recupera el cuaderno negro en el que veinte años atrás había escrito sus primeros versos de juventud cuando veraneaba junto a sus padres en la localidad finesa de Mustamäki, quizá es consciente por primera vez, de su ingenuidad pasada y de cómo la vida (su vida) se transforma en una inexorable y tiránica huida del tiempo.

Consciente de que quizá también le queda poco tiempo, por el cerco al que cada vez más, tienen que hacer frente ella y su familia, hace un pacto consigo misma para sacar de sus entrañas las sombras de su juventud, y lo hace en esta magistral El Ardor de la Sangre, escrita en apenas treinta hojas de apretadas líneas a mano alzada y sin apenas tachaduras, como testimonio de la fiebre creadora de esta gran escritora del siglo XX.

Como en otras ocasiones, parte de la melancolía y del transcurso del tiempo para situar la acción de esta novela, pero en esta ocasión, se sirve del punto de vista que su protagonista Silvio le da a la historia, pues la observa desde la serena madurez para sí analizar la fogosa juventud y ese ardor de la sangre lleno de un orgullo desmedido o de unas infinitas ganas de amar por encima de costumbres, tiempos y familias. Expresión todo ello de un enaltecido sentido de la libertad en cuanto a los más profundos sentimientos del ser humano, que en este caso, se plasman en la pasión.

Cuando por fin encuentra aquello que tanto estaba buscando en la obra de Proust: “la sabiduría no se aprende; tenemos que descubrirla por nosotros mismos tras un viaje que nadie puede hacer en nuestro lugar, ni puede ahorrarnos, porque es un punto de vista sobre las cosas” ya tiene el argumento necesario para plasmar en El Ardor de la Sangre ese azaroso viaje de la juventud por la penumbra de la vida.

En El Ardor de la Sangre, Némirovsky vuelve a brillar con luz propia en el manejo del arte de la fabulación, concentrando en esa única y maravillosa forma de contar las cosas (a veces tan cercana a la poesía), todas las virtudes del gran contador de historias, que de una forma medida y comedida nos sumerge en las profundidades de unos personajes y una trama que te atrapan por momentos, y que este caso sí, contiene grandes dosis de intriga y un final sorprendente que está a la altura del resto del relato.

Si en otras ocasiones retrata con suma maestría a los desheredados rusos y su periplo por Europa, ahora se adentra en las raíces de la Francia rural, para dejarnos unas mágicas pinceladas de su magnífico poder de observación, y regalarnos la creación de una historia y de unos personajes que representan lo mejor y lo peor del pueblo francés.


El Ardor de la Sangre, una vez más, es de ese tipo de novelas que se alían con el destino de las grandes obras literarias, para de una forma fortuita salir a luz y obtener el reconocimiento que se merecen, sobreponiéndose de esta manera, al injustificable anonimato al que la sometieron uno de los grandes nubarrones de la Historia universal.

viernes, 4 de febrero de 2011

FUEL FANDANGO: COMBUSTIBLE SONORO DE ALTO VOLTAJE FUSIONADO CON MUCHO DUENDE.


El eclecticismo como terapia a la hora de afrontar la creación nos puede proporcionar grandes y agradables sorpresas, sobre todo, cuando en ese trayecto plagado de libertad creativa se consigue fundir de una forma personal y única todas las tendencias que a uno le atormentan en la cabeza. Si además se hace con sencillez, y se le acompaña de unas gotitas de estilo propio el éxito está asegurado. Y eso es lo que han hecho Nita y Ale Acosta (Fuel Fandango) en este su primer larga duración que no lleva ningún nombre, pero al que se le puede bautizar de mil y una maneras diferentes, pues en sí mismo atesora una innumerable mezcla de estilos que la voz de la cordobesa Nita sabe fundir a la perfección con el mejor trip hop, sin olvidarnos del electro pop o el dance music, aderezado de soul, flamenco o chill out que Ale Acosta le proporciona a sus melodías.

Si el tema que abre el disco Shiny Soul es una buena muestra de tendencias donde sin ningún rubor se entremezclan toques guitarreros soul con dulces golpes de guitarra española a los que acompañan la voz siempre acertada de Nita, otros como Talking ya nos van dando alguna pista del universo sonoro que copa el eclecticismo musical de Fuel Fandango, porque aquí escuchamos ecos de Skype Edwards (cantante de Morcheeba) que son un claro exponente del mejor trip hop de la música española, y si los comparamos, nada tienen que envidiar al concepto musical de los ingleses; y que en The Engine siguen presentes con unos contundentes teclados que ganan presencia junto a la voz de Nita, que ya en este tema, deja entrever su sintonía con La Mari (cantante de Chambao); Monkey tiene un descaro toque trip hop que no obstante les permite mostrarnos con contundencia unas guitarras que se convierten en bajos atormentados en Brazil.

Esta primera parte del disco, alcanza su clímax con las dos mejores canciones de su puesta de largo, y que ellos caprichosamente han divido en dos partes. No Sense Part I, en donde una guitarra española y su punteo, sirven de entrada a una excelente fusión de un electro pop claramente asociado al sonido de The Golden Filter y su Voluspa, y que por ende nos desplaza hasta el grupo inglés Goldfrapp, pero al que Fuel Fandango aportan un toque muy personal que los convierte en únicos, pues ninguno de los grupos anteriormente mencionados poseen ese toque ecléctico tan acertado; y No Sense Part II fusionado con el anterior con unos autoritarios teclados huecos y un potente electro pop o dance soul.

Con I Say No el ritmo ecléctico de Fuel Fandango baja en energía sonora, pero no en calidad, y abordan una segunda parte compositiva que sigue buscando la libertad sonora como máximo aliado, a la que se une la voz en solitario de Ale Acosta, y que en Hype se transforma en un protagonismo de la batería al que se une la claridad vocal de Nita, enorme en todo el disco. Con Just nos muestran un toque más flamenco al que acompañan una excelente guitarra española y la versión más flamenca de la voz de Nita. Y que en Always Searching se fusiona con potentes bajos y guitarras españolas que producen un sonido dance puro y muy bien acompasado de unas castañuelas. El disco acaba con Lifetime donde regresan a ese toque Morcheeba y en el que Nita nos vuelve a asombrar con su virtuosismo vocal en su parte más flamenca.

En definitiva, podemos decir sin ruborizarnos, que estamos ante un magnífico cd inicial, donde la libertad compositiva y sonora se dan la mano con la calidad, porque Fuel Fandango han sido capaces de realizar un disco donde el combustible sonoro de alto voltaje viene fusionado con mucho duende.
Para conocer las fechas de su gira consultar su página: www.fuelfandango.com

martes, 1 de febrero de 2011

BRIGHT STAR: LA PLASTICIDAD QUE ENVUELVE A LA POESÍA.


¿Acaso existe la poesía? ¿Y los poetas? ¿Y el más puro de los caminos hacia el amor? Estas parecen ser algunas de las premisas de las que parte Jane Campion para narrarnos una historia de amor basada en algo tan intangible como la poesía. La plasticidad pictórica que envuelve al film nos deja exhaustos de bellas imágenes, en muchos casos deudoras del maestro Vermeer y su luz, como la magnífica secuencia con la que se abre la película y que a modo de gran zoom nos muestra como una aguja atraviesa diligentemente una tela. Ya en esta primera instantánea, podemos adivinar mucho de lo que luego se nos va a contar (exhaustividad, pureza, ternura).

En esta ocasión, el poder hipnótico que Jane Campion ejerce sobre la cámara se fija en la inocencia inicial de la joven y acomodada Fanny Brawne (Abbie Cornish) para filmar el camino que la llevará desde la más impune de las alegrías hacia la más grande de las pasiones, contenida en lo carnal, pero inabarcable en la pureza de los sentimientos. Tras su aparente desconocimiento de la poesía y los poetas, se esconde un gran deseo por aprender, no en vano, ella no es ajena a la creación pues se diseña sus originales vestidos, lo que la hacen pasar como frívola e ignorante ante el joven John Keats (Ben Wishaw) y su amigo Brown (Paul Schneider). Al otro lado, el joven Keats, poeta, pobre y enfermo, pero que tras su mirada perdida esconde el mayor de los tesoros: sus poemas. Un arma en apariencia nada dañina, pero que poco a poco se convertirá en el imán que la joven Fanny necesita para no separarse de él.

Bright Star está basada en la biografía de Keats escrita por Andrew Motion, pero que en manos de Jane Campion se queda en pura anécdota, pues la directora se apodera de ella, y nos muestra un película de cadencias cortas, caprichosa en el montaje de las imágenes y sublime y bella en el colorido exterior de la campiña inglesa (véase el cartel de la película o la secuencia de las sábanas secándose en el campo), y en la luz que adorna los interiores de madera de las estancias de la casa donde Fanny y Keats van enredándose en su particular historia de amor, de ahí, que haya que resaltar la magnífica fotografía de Greig Fraser, a la que habría que añadir la música de Marc Bradshaw, sencilla y eficaz a la hora de fundirse con las imágenes, creando grandes momentos.

La atmósfera que rodea a toda la película está empapada por el lenguaje exuberante e imaginativo de Keats, que inteligentemente atemperado por la melancolía, nos lleva hacia momentos cargados de una extenuante contemplación. ¿Acaso qué es la poesía sino contemplación? Nada es en vano en esta ruta de sentidos puros, ni siquiera la mirada de Keats, que cuando por fin se posa sobre la belleza de Fanny, se convierte en algo inmaterial, como su epitafio: "aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en el agua".

No obstante, la gran grieta de la película no sólo es su larga duración, sino la lenta cadencia de su transcurso, que sólo se salva si el espectador está preparado para ver una película poco comercial, donde el tiempo no importa, sino sólo la contemplación de la belleza en el más puro sentido del movimiento romántico, donde todo es efímero, hasta la vida.

Bright Star es una nueva muestra del cine que le gusta hacer a su directora Jane Campion, que cada vez más, se aleja del gran público para realizar un cine de autor que no se encuentra al alcance de todo el mundo, y más de la sociedad en la que vivimos, pues esta estrella brillante es la antítesis de todo eso. Como dice el poema de Keats que da nombre a la película: "estrella brillante, si fuera constante como tú".